Insuficiencia cardíaca en personas mayores

Insuficiencia cardíaca en personas mayores

La insuficiencia cardíaca se produce cuando el corazón se debilita y no puede bombear la sangre correctamente, lo que dificulta el suministro a los tejidos del organismo de la sangre y el oxígeno que necesitan para funcionar. 

La insuficiencia cardíaca es una patología muy frecuente en los ancianos. Sin embargo, su diagnóstico es complicado porque los síntomas en pacientes de edad avanzada suelen aparecer solo en la etapa final de la enfermedad. Uno de los síntomas más frecuentes que revela la insuficiencia cardíaca en los ancianos es el edema pulmonar agudo, que necesita ser tratado con urgencia. 

Tipos de insuficiencia cardíaca:

Existen diferentes tipos de insuficiencia cardíaca:

• Según el área del corazón afectada (Lado izquierdo, lado derecho o todo el corazón)

• Según la gravedad (Crónica, siendo la más frecuente  y desarrollándose con lentitud, y la aguda, suele durar poco tiempo y mejora rápidamente con el tratamiento)

• En función del momento en que aparecen los síntomas, durante el ejercicio (insuficiencia cardíaca compensada) o en reposo (insuficiencia cardíaca descompensada)

• En función del músculo cardíaco:

Insuficiencia cardíaca sistólica, cuando se reduce la capacidad de bombeo del corazón.

Insuficiencia cardíaca diastólica, que se produce cuando los ventrículos no están suficientemente llenos de sangre para realizar la función de bombeo del corazón.

La insuficiencia cardíaca sistólica y diastólica pueden estar relacionadas entre sí. Cuando se produce la insuficiencia cardíaca sistólica disminuye la fuerza de contracción del miocardio (músculo cardíaco). Este fenómeno se acentúa en el caso de los pacientes ancianos que experimentan una pérdida de músculo cardíaco relacionada con la edad.

En el caso de la insuficiencia cardíaca diastólica lo que se ve afectada es la relajación y distensión del corazón. El engrosamiento de la pared muscular cardíaca asociada con el envejecimiento es un factor que contribuye al desarrollo de la insuficiencia cardíaca diastólica.

¿Cuáles son las causas de la insuficiencia cardíaca en ancianos?

Una de las causas más frecuentes de los problemas cardíacos en adultos mayores es la enfermedad coronaria debida a la calcificación de las arterias. La calcificación produce el estrechamiento de las arterias coronarias y, debido a ello, el corazón no tiene suficiente suministro de sangre.

Otras causas de la insuficiencia cardíaca es la presión arterial alta, la arritmia cardíaca en ancianos o la miocarditis. También puede deberse a un defecto de una de las válvulas cardíacas, que dejan de funcionar correctamente. 

Factores de riesgo de insuficiencia cardíaca en anciano

Entre los principales factores de riesgo de la insuficiencia cardíaca destacan los siguientes: el tabaquismo, la hipercolesterolemia LDL, la obesidad, el sedentarismo, la diabetes, el alcoholismo, el hipertiroidismo, la anemia y los niveles elevados de presión sanguínea (hipertensión).

¿Cuáles son los principales síntomas de insuficiencia cardíaca en ancianos?

Entre las principales señales de alarma que revelan una insuficiencia cardíaca y que deben alertar para consultar con el médico figuran las siguientes:

• Cansancio extremo en el anciano.
• Fatiga respiratoria en ancianos, falta de aliento al realizar el mínimo menor esfuerzo, respiración corta y jadeante.
• Palpitaciones o dolores en el pecho.
• Micción frecuente, sobre todo durante la noche.
• Pérdida de apetito asociada con aumento de peso (debido a la retención de líquidos)

Según la zona del corazón afectada pueden producirse, también, los siguientes síntomas: tos, retención líquidos, edema. Es frecuente que la insuficiencia cardíaca vaya asociada a arritmia cardíaca en ancianos y al aumento de la micción nocturna

Otros síntomas significativos de la insuficiencia cardíaca en personas mayores son la dificultad para respirar (disnea), primero es situaciones de esfuerzo físico y después en situaciones de reposo, sobre todo cuando están en posición acostada, los tobillos hinchados (edema) que se puede extender, en los casos de síntomas graves de insuficiencia cardíaca, a otras partes del cuerpo. También es frecuente que se produzca un aumento repentino de peso, taquicardia y arritmias cardíacas en ancianos.

Diagnóstico de la insuficiencia cardíaca

El diagnóstico de la insuficiencia cardíaca se debe realizar por un médico, para ello estudiará el historial del paciente y realizará las pruebas necesarias para confirmar el diagnóstico (auscultar el corazón, medir la presión arterial o realizar ecografías, radiografías y análisis de sangre).

En función de los resultados de la evaluación se prescribirá por el médico el tratamiento adecuado (tratamiento farmacológico, intervención quirúrgica o un tratamiento poco invasivo). 
Ante cualquier síntoma que haga sospechar sobre una posible insuficiencia cardíaca se debe de consultar al médico de inmediato. 

¿Por qué es tan difícil realizar el diagnóstico de la insuficiencia cardíaca en los ancianos?

En el caso de los ancianos el diagnóstico de insuficiencia cardíaca puede ser difícil de realizar. Ello es debido a que determinados síntomas, como la disnea o fatiga, se suelen percibir como propios de la edad del anciano y, en muchas ocasiones, ni siquiera se consultan al médico.

Por otro lado, la insuficiencia cardíaca en anciano de 85 años en adelante, adquiere una característica especial: el ventrículo puede expulsar suficiente sangre (alrededor del 60% de la sangre que le llega), pero es muy difícil que se llene de la cantidad de sangre que necesita debido a la rigidez de sus paredes arteriales. En el caso particular de los ancianos los síntomas de la insuficiencia cardíaca pueden conllevar también confusión, desorientación, trastornos de conducta, manos y pies fríos, etc. 

Riesgo de ignorar los síntomas y diagnóstico en ancianos

Ignorar los síntomas de la insuficiencia cardíaca de un anciano o no efectuar un diagnóstico adecuado supone un grave riesgo, ya que existen tratamientos efectivos que pueden mejorar estos síntomas y evitar las complicaciones en las que pueden derivar, como un edema pulmonar agudo, retención de líquidos o infarto.

Por desgracia, las personas mayores no siempre reciben el tratamiento más adecuado para la insuficiencia cardíaca debido al temor ante los efectos secundarios que conlleva un tratamiento agresivo. 

Tratamiento de la insuficiencia cardíaca en ancianos

En el caso de las personas mayores es muy importante prestar atención a los síntomas de la insuficiencia cardíaca con el fin de consultar cuanto antes con el médico. Un tratamiento rápido puede evitar el desarrollo de patologías más graves e, incluso, el infarto y fallecimiento del paciente.

Los medicamentos que se prescriben para tratar la insuficiencia cardíaca en ancianos tienen tres objetivos esenciales:

• Evitar la retención de líquidos, para lo que se recetan diuréticos.

• Reforzar el funcionamiento del corazón, para lo que se recetan betabloqueadores.

• Evitar la hipertensión arterial, para lo que se recetan inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina.

La dosificación de los fármacos debe adaptarse a la edad y al estado de la función renal de los pacientes, ya que es muy importante tener en cuenta las interacciones con otros tratamientos y posibles contraindicaciones. 

También puede ser recomendable seguir una dieta baja en sal, adaptada al grado de insuficiencia cardíaca, edad y estado fisiológico de cada paciente. Sin embargo, en los pacientes de edad avanzada debe evitarse una dieta estricta sin sal, ya que podría provocar un desequilibrio biológico, puede ser beneficiosos el tratamiento ambulatorio y el aumento de la actividad física. 

La insuficiencia cardíaca conlleva la dificultad para respirar, la fatiga, el cansancio extremo en el anciano. En el caso de una insuficiencia cardíaca crónica suele haber recaídas frecuentes que requieren la hospitalización del paciente. 

El diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado es esencial para controlar la enfermedad de la insuficiencia cardíaca en ancianos. Debe administrarse el tratamiento prescrito y controlar con regularidad la presión arterial del paciente.

Es necesario llevar un control estricto del peso del paciente, dado que un aumento de peso repentino puede alertar sobre una mayor gravedad de la insuficiencia cardíaca.

Es imprescindible evitar las infecciones, especialmente las infecciones estacionales como la influenza. Por eso es tan importante que los ancianos con insuficiencia cardíaca se vacunen todos los años contra la gripe. Además la vacunación neumocócica, también es recomendable, ya que pueden evitar las infecciones respiratorias, muy peligrosas para los ancianos con insuficiencia cardíaca.

Insuficiencia cardíaca terminal en ancianos

La insuficiencia cardíaca es la principal causa de muerte en ancianos. Los síntomas de la insuficiencia cardíaca avanzada en ancianos son: dolor, disnea, depresión, trastornos del sueño y ansiedad.

La disnea (dificultad para respirar) se vuelve cada vez más frecuente y limita totalmente la actividad del anciano en poco tiempo. Otro síntoma muy molesto es la astenia, que se ve favorecida por el bajo gasto cardíaco y acaba produciendo hipofusión cerebral, hepática y renal. En la fase terminal de insuficiencia cardíaca también es frecuente la alteración de la coagulación, hipo-albuminemia, edema y malestar.

La insuficiencia cardíaca en etapa final produce también insuficiencia renal. Todos estos síntomas dificultan el equilibrio del tratamiento. Por último, se produce desnutrición, anorexia y la boca del paciente está extremadamente seca, lo que le produce sensación de incomodidad.

En la fase terminal de la insuficiencia cardíaca solo pueden aplicarse tratamientos paliativos. Es de vital importancia la información y colaboración entre los facultativos, familiares y cuidadores del enfermo para el correcto cuidado del ser querido.  

Visionaria estratégica, amante de la comunicación, del marketing y de las ideas nuevas. Una latinoamericana en suelo europeo preocupada por el presente de nuestros mayores y el futuro de los jóvenes, empujando de a poco el marketing al servicio de la sociedad. Me enorgullece pertenecer a la gran familia de Cuidum, donde he podido direccionar mi brújula hacia el lugar y momento correcto. Este es mi ADN con el que trabajo día a día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.