El decúbito supino es una de las posiciones más utilizadas en el cuidado de personas mayores, tanto en el domicilio como en el ámbito sanitario.
Aunque pueda parecer una postura sencilla, su correcta aplicación es fundamental para prevenir úlceras por presión, mejorar la respiración, favorecer la comodidad y evitar complicaciones asociadas a la falta de movilidad.
En este artículo te explicamos qué es el decúbito supino, cuándo se utiliza en personas mayores, sus beneficios y riesgos, cómo aplicarlo correctamente y cómo se relaciona con dos posiciones muy habituales en cuidados geriátricos: la posición de Roser y la posición de Proetz.
¿Qué es el decúbito supino?
El decúbito supino es la posición en la que la persona se encuentra tumbada boca arriba, con el cuerpo alineado y apoyado sobre la espalda. De forma general, implica:
- Espalda completamente apoyada sobre el colchón.
- Cabeza alineada con el tronco.
- Brazos a los lados del cuerpo o ligeramente apoyados.
- Piernas estiradas o con una ligera flexión.
Es una de las posiciones más utilizadas en geriatría y cuidados a domicilio porque facilita el acceso al cuerpo del mayor y permite realizar muchas tareas de cuidado de forma segura.
Tipos de decúbito más utilizados en personas mayores
Aunque hablamos habitualmente de decúbito supino, en los cuidados diarios se combinan diferentes posiciones para evitar riesgos derivados de la inmovilidad.
Decúbito supino
La persona permanece boca arriba. Es ideal para el descanso, la observación del estado general y muchos cuidados básicos, siempre que se realicen cambios posturales frecuentes.
Decúbito lateral (derecho o izquierdo)
La persona se coloca de lado. Es fundamental para prevenir úlceras por presión, favorecer la respiración y descansar determinadas zonas del cuerpo.
Decúbito prono
La persona se tumba boca abajo. En personas mayores se utiliza muy poco y solo bajo indicación profesional, ya que puede resultar incómodo o inseguro en muchos casos.
¿Por qué es tan importante el decúbito supino en las personas mayores?
Con el envejecimiento, aparecen cambios físicos que influyen directamente en la postura y en el descanso:
- Disminución de la movilidad.
- Fragilidad ósea y muscular.
- Piel más fina y vulnerable .
- Problemas respiratorios y circulatorios.
- Mayor tiempo en cama o sillón.
Por todo ello, una mala colocación en la cama puede derivar en dolor, lesiones o pérdida de calidad de vida. El decúbito supino, bien aplicado, es una herramienta de gran utilidad para cuidar y proteger a las personas mayores.
¿Cuándo se utiliza el decúbito supino en personas mayores?
- En cuidados diarios
- Aseo e higiene en cama.
- Cambio de ropa o absorbentes.
- Hidratación en la piel.
- Revisión de zonas de presión.
- Durante el descanso
- Sueño nocturno.
- Reposo tras una intervención.
- Periodos prolongados de inmovilidad.
- En cuidados sanitarios
- Administración de medicación.
- Exploraciones médicas.
- Curación de heridas.
- Control de constantes vitales.
Beneficios del decúbito supino en personas mayores
- Mayor comodidad y sensación de seguridad: Para muchas personas mayores, especialmente para aquellas con deterioro cognitivo, esta posición resulta estable y tranquilizadora.
- Facilita el trabajo de la cuidadora: Permite realizar cuidados sin forzar posturas ni mover excesivamente al mayor, reduciendo el riesgo de caídas o lesiones.
- Ayuda a mantener la alineación corporal: Con apoyos adecuados, ayuda a evitar malas posturas y contracturas musculares.
- Mejora el control y la observación: La cuidadora puede detectar cambios en la respiración, la piel o el estado general del mayor con más facilidad.
Riesgos del decúbito supino prolongado
Si no se gestiona correctamente, el decúbito supino puede generar problemas importantes:
Las personas mayores tienen la piel más frágil y menor circulación sanguínea. Las zonas más afectadas son talones, sacro, omóplatos y la parte posterior de la cabeza.
En mayores con EPOC, insuficiencia cardíaca o sobrepeso, esta posición puede dificultar la respiración si no se eleva ligeramente el tronco.
La inmovilidad favorece dolor articular, pérdida de masa muscular y mayor dependencia.
Tras las comidas, puede aumentar el riesgo de reflujo o aspiración si el mayor permanece completamente tumbado.
Cómo colocar correctamente a una persona mayor en decúbito supino
Una correcta colocación marca la diferencia entre cuidar y poner en riesgo.
Recomendaciones prácticas
- Elevar ligeramente la cabeza (15–30º).
- Colocar una almohada bajo el cuello, no solo bajo la cabeza.
- Apoyar los brazos con cojines para evitar tensión en hombros.
- Colocar un pequeño apoyo bajo las rodillas.
- Elevar los talones para evitar presión directa.
Importancia de los cambios posturales
En personas encamadas es fundamental:
- Cambiar de posición cada 2–3 horas.
- Alternar con decúbito lateral.
- Revisar la piel en cada cambio.
Posiciones relacionadas con el decúbito supino
Además del decúbito supino estándar, existen variantes específicas que se utilizan en determinados cuidados geriátricos, como la posición de Roser y la posición de Proetz.
Posición de Roser en personas mayores
La posición de Roser es una modificación del decúbito supino en la que la persona mayor se coloca boca arriba, con la cabeza ligeramente colgada hacia atrás, quedando en hiperextensión cervical.
¿Cuándo se utiliza?
- Lavado de cabeza en cama.
- Higiene bucal profunda.
- Exploraciones de boca y garganta.
- Procedimientos que requieren drenaje de líquidos.
Beneficios
- Reduce el riesgo de aspiración de agua o secreciones.
- Facilita la higiene sin mover al mayor de la cama.
- Mejora el acceso a cabeza y cuello.
Precauciones
- No usar en personas con problemas cervicales.
- Evitar en mayores con vértigos frecuentes.
- Utilizar siempre durante periodos cortos.
- Supervisión constante de la cuidadora.
Posición de Proetz en personas mayores
La posición de Proetz es muy similar a la de Roser y se emplea principalmente para favorecer el drenaje de secreciones y facilitar procedimientos en vías superiores, manteniendo a la persona mayor segura en la cama.
Usos habituales
- Drenaje de secreciones nasales.
- Procedimientos de higiene.
- Tratamientos respiratorios.
- Exploraciones clínicas puntuales.
Riesgos y recomendaciones
- Puede provocar mareo si se prolonga.
- No indicada en personas con artrosis cervical avanzada.
- Debe realizarse con ayuda profesional o indicación sanitaria.
La importancia de contar con una cuidadora profesional
Colocar correctamente a una persona mayor en decúbito supino, en posición de Roser o en posición de Proetz no es solo una cuestión de postura, sino de conocimiento, experiencia y seguridad. Una cuidadora formada sabe cómo mover, apoyar y proteger el cuerpo del mayor, evitando tirones, caídas, dolor o lesiones innecesarias.
Por eso, en Cuidum seleccionamos cuidadosamente a las cuidadoras en función de las necesidades reales de cada persona mayor, valorando su experiencia, formación y capacidad para realizar estos cuidados de forma segura. De este modo, garantizamos un acompañamiento profesional que protege la salud del mayor y aporta tranquilidad a las familias.









