EPOC EN EL ANCIANO: Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

EPOC EN EL ANCIANO: Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

¿Sabías que la EPOC es la 4ta causa de muerte en España? No permitamos que se convierta en una enfermedad más, desconocida por la sociedad. Hoy 20 Noviembre, Día Mundial de la EPOC, nos unimos para crear conciencia sobre la enfermedad y sus consecuencias.

¿Qué es la EPOC?

La EPOC (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica), es una patología que se caracteriza por el daño permanente en los tejidos pulmonares y la obstrucción de las vías respiratorias. La EPOC puede presentarse a través de una bronquitis crónica, de un enfisema pulmonar, o por la combinación de ambas.

La bronquitis crónica

Es la inflamación de los bronquios y de las membranas mucosas. Varios de sus síntomas son la tos permanente y la formación constante de moco.

El enfisema pulmonar

Es la inflamación que se produce debido al daño de los alvéolos elásticos situados al final de los bronquios y la consiguiente destrucción del tejido pulmonar. El principal síntoma del enfisema pulmonar es la falta de aliento al realizar cualquier tipo de esfuerzo físico. 

Causas de la EPOC y factores de riesgo

Una de las principales causas de la EPOC es el tabaquismo. Las personas mayores que fuman o han fumado a lo largo de su vida, son las que más riesgo tienen de padecer la enfermedad. Otras de las principales causas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica son la exposición laboral a polvo, humos, gases, vapores, sustancias tóxicas o irritantes. También la exposición a la polución atmosférica o haber sufrido trastornos respiratorios. 

EPOC y sus síntomas

Tos crónica

Al principio, la tos puede presentarse solo por la mañana. Con el tiempo, el paciente sufre una tos crónica productiva, la cual se manifiesta durante más de 3 meses al año y a lo largo de, al menos, dos años. En el caso de los fumadores y los ancianos, no se suele dar importancia a la tos. El no tener en cuenta este factor retrasa el diagnóstico y, por lo tanto, la aplicación del tratamiento. Una detección temprana de la enfermedad puede frenar la evolución de la misma.

Dificultad para respirar (disnea)

Al principio de la enfermedad, la dificultad para respirar se presenta solo al realizar algún esfuerzo físico, por ejemplo al subir escaleras o ir en bicicleta. En el caso de la EPOC avanzada, los afectados presentan dificultad para respirar incluso en estado de reposo. El paciente tiene la sensación de no recibir suficiente oxígeno.

Incontinencia

Recientemente se ha descubierto que los enfermos de  EPOC tienen mayor riesgo de sufrir incontinencia. Ello se debe a que la tos aumenta la presión sobre el abdomen debilitando el músculo pélvico e impidiendo la retención de la orina. 

Hernia inguinal

Por el mismo mecanismo de producción que la incontinencia.

Otros signos

Cianosis central y periférica, deformidad del tórax, sibilancias aisladas en la espiración forzada, roncus inspiratorios, disminución de la matidez cardíaca y ruidos cardiorrespiratorios alejados.

Particularidades de la EPOC en los ancianos

La EPOC afecta en España casi a un 23% de pacientes comprendidos entre los 70 y 80 años.

La EPOC en los ancianos es más difícil de detectar debido a la existencia de otras patologías previas, como asma, cáncer de pulmón, insuficiencia cardíaca, bronquiectasias u otras. Esta comorbilidad puede dificultar el diagnóstico de la misma y por lo tanto un retraso en la iniciación del tratamiento. Las actividades diarias son cada vez más difíciles de realizar y la persona se vuelve cada vez más sedentaria.

Existen unos cambios pulmonares debido al envejecimiento, que hacen que en las personas mayores sean más frecuentes las complicaciones.

La fragilidad (sarcopenia) en un anciano con EPOC es un elemento de mal pronóstico.

Complicaciones de la EPOC en los ancianos

  1. Arritmias : latidos cardíacos irregulares
  2. Insuficiencia cardíaca derecha o Cor Pulmonale
  3. Neumonía
  4. Neumotórax 
  5. Osteoporosis
  6. Debilidad, pérdida de peso y desnutrición
  7. Ansiedad
  8. Depresión
  9. Deterioro cognitivo
  10. Aumento en la frecuencia de caídas

Todas estas complicaciones se pueden producir en cualquier paciente con esta enfermedad, pero como hemos dicho anteriormente, en las personas mayores son más frecuentes debido a su estado de base.

Diagnóstico de la EPOC

Existen muchos métodos para diagnosticar la EPOC, entre los que se incluyen el historial médico del paciente, el examen físico, la radiografía de tórax y la evaluación de la función pulmonar con la prueba de la espirometría.

La espirometría es una prueba pulmonar sencilla e indolora, mediante al cual el médico evalúa la cantidad de aire que el paciente puede expulsar durante una espiración forzada. Si la cantidad de aire expulsado es menor de los niveles normales, puede ser un indicio de que las vías respiratorias están inflamadas, contraídas o bloqueadas por el moco, lo cual puede revelar que el paciente sufra la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Independientemente de las pruebas médicas, la tos crónica y los cambios respiratorios suelen ser  síntomas frecuentes y altamente sugestivos de EPOC, por lo que se debe acudir al médico de inmediato, sobre todo en el caso de las personas mayores, que son mucho más vulnerables a esta patología. 

Tratamiento y prevención de la EPOC

La EPOC es una enfermedad que empeora, de forma gradual, a lo largo del tiempo independientemente de su tratamiento, ya que se trata de una enfermedad crónica. Aunque los medicamentos disminuyen los síntomas y mejoran la calidad de vida, no pueden curar la EPOC. Las funciones pulmonares se deterioran con la edad, incluso en personas sanas, pero en el caso de los fumadores este deterioro es mucho más rápido, por lo que es básico advertir a la población sobre este riesgo. 

“La mejor medida en la prevención y mejora de la evolución de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es no fumar o dejar de fumar cuanto antes.” 

El tratamiento médico incluye los medicamentos llamados broncodilatadores de acción rápida, que relajan y dilatan los bronquios y ayudan a aliviar la disnea. Cuando los síntomas persisten, el médico suele recetar broncodilatadores de acción prolongada, y si el paciente tiene dificultades para respirar, se añaden al tratamiento corticosteroides inhalados, antibióticos y corticosteroides orales para evitar una infección bacteriana pulmonar.

Se recomienda a las personas que sufren EPOC que, cada año se pongan la vacuna contra la  gripe para evitar el empeoramiento de sus síntomas y la posible hospitalización. También es conveniente que las personas con EPOC se pongan la vacuna antineumocócica para reducir el riesgo de contraer neumonía, una infección pulmonar que puede causar complicaciones a su patología. 

En el caso de las personas que sufren EPOC en su nivel más avanzado, puede recomendarse el tratamiento de oxigenoterapia, que consiste en la administración de oxígeno al paciente. Existen diferentes tipos de asistencia respiratoria en función de las características del paciente.

Se aconseja, en todo caso, que el paciente tome una gran cantidad de líquido durante el día para reducir la acumulación de flema, ya que el agua es el mejor mucolítico que existe.

Para mejorar la calidad de vida de las personas que sufren la EPOC se recomienda la realización de ejercicio físico, dentro de las posibilidades de cada paciente, ya que mejora su calidad de vida y facilita el desarrollo normal de sus actividades. Además, también es necesario que los pacientes de EPOC tengan una alimentación completa y saludable, dado que la pérdida de peso es uno de los peores síntomas de la evolución de la enfermedad. En los casos de la enfermedad de la EPOC a nivel avanzado, puede ser necesario realizar una intervención quirúrgica de trasplante o reducción del volumen pulmonar.

La EPOC si no es tratada a tiempo, progresa cada vez más, produciendo mayor dificultad respiratoria que es potencialmente mortal, sobre todo en el caso de los ancianos, en los que se pueden dar con mayor frecuencia determinadas circunstancias que agraven la enfermedad, entre los que se incluyen:

• Infecciones (virales o bacterianas).
• Exposición a sustancias tóxicas o contaminantes.
• Efectos secundarios de medicamentos que afecten la respiración.
• Existencia de enfermedades cardiovasculares.
• Accidentes o lesiones en el pecho.
• Clima húmedo y frío.

Como resumen podríamos decir, que para frenar la progresión del EPOC se recomienda consultar con el médico de inmediato siempre que aparezca tos crónica y dificultad respiratoria, sobre todo en el caso de grupos más vulnerables, como son las personas mayores.

¿Cómo vivir con la EPOC?

Esther nos muestra su día a día conviviendo con la EPOC, y cómo junto a su esposo tratan de superar las barreras a las que se enfrentan por motivo de la enfermedad.

“La bicicleta de Esther” es un documental dirigido por el cineasta Ander Duque. Su intención es mostrar las diversas dificultades que afronta una persona con EPOC y sensibilizar a la población sobre sus consecuencias.

https://labicicletadeesther.es/

“La sensación como que algo te impidiese respirar, es lo que les pasa a los peces cuando les sacas del agua. Esto es igual” – Esther.

¿Qué te ha parecido este documental? Compártelo y unámonos para crear conciencia sobre esta enfermedad. 

Visionaria estratégica, amante de la comunicación, del marketing y de las ideas nuevas. Una latinoamericana en suelo europeo preocupada por el presente de nuestros mayores y el futuro de los jóvenes, empujando de a poco el marketing al servicio de la sociedad. Me enorgullece pertenecer a la gran familia de Cuidum, donde he podido direccionar mi brújula hacia el lugar y momento correcto. Este es mi ADN con el que trabajo día a día.

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