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Día del Orgullo LGTB: La Generación del Silencio.

Cuidados generales

Con el paso del tiempo miraremos hacia atrás y nos preguntaremos cómo en algún momento de la historia fue posible que existiera la discriminación por cuestiones de condición sexual. Por el momento, todavía queda a nuestras espaldas una generación de mayores LGTB que ha sufrido y sigue sufriendo el miedo al rechazo. La llaman la Generación del Silencio, pero en el Día del Orgullo LGTB son muchos los que se atreven a alzar la voz para acabar con los prejuicios.

El miedo al rechazo en los mayores LGTB

La LGTBfobia es una actitud que no se justifica con ningún argumento y que arremete por igual contra todos los individuos que viven su sexualidad fuera de los patrones más clásicos de la heterosexualidad. No obstante, las repercusiones de este odio irracional tienen un impacto diferente en función de la edad. Así, en mayores LGTB puede resultar especialmente complicado sobrellevar estas circunstancias.

El entorno en el que viven las personas mayores pertenecientes a este colectivo influye de manera sustancial en su nivel de felicidad. Contar con el respaldo de familiares y amigos es fundamental para cualquier persona de edad avanzada, pero especialmente para quienes por su condición sexual corren mayor riesgo de ser víctimas de la exclusión, el aislamiento y la soledad.

El problema es que, hasta el momento, formar una familia fuera de los esquemas más tradicionales ha sido prácticamente imposible. En consecuencia, nos encontramos con adultos mayores LGTB que, o bien no tienen familia o bien han vivido toda su vida dentro de los parámetros de una heterosexualidad con la que no se sienten identificados. En ambos casos, afrontar la tercera edad en estas circunstancias resulta muy difícil en ausencia de una red de apoyo.

¿Cómo se vive la homosexualidad en España en la actualidad?

Así como el miedo al rechazo no es un sentimiento nuevo entre los mayores LGTB, sí lo es la libertad que poco a poco han ido ganando para mostrarse con naturalidad. Es una batalla todavía en curso, sobre todo entre las lesbianas mayores y los hombres mayores gays, pero el movimiento tiene ya muchas victorias en su haber y es de esperar que siga su curso con triunfos que tal vez llegan a destiempo, pero llegan.

Hasta que en marzo de 1995 se produjo un cambio en el Código Penal español para incluir la discriminación por razones de género o identidad sexual junto a otros delitos de discriminación, han tenido que transcurrir varias décadas de lucha en las circunstancias más adversas. Hasta el siglo XX la homosexualidad ni siquiera era tratada como una condición sexual más sino como una enfermedad que podía ser “curada”.

Con la aparición de los primeros movimientos colectivos hace más de medio siglo se abre un nuevo camino en la búsqueda del reconocimiento de derechos civiles, pero muchas de esas voces que se alzaron entonces fueron perseguidas, atacadas e incluso encarceladas.

El panorama actual es muy diferente. Modificaciones como las del Código Civil, que permite el matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo, han supuesto un importante avance. Sin embargo, aún quedan muchos derechos pendientes para este colectivo, como la regulación de aspectos relacionados con la paternidad/maternidad o la creación de una red de servicios de atención especializada en mayores LGTB.

Homosexualidad en la tercera edad: cuando la condición sexual dificulta el futuro

Los problemas de discriminación, aislamiento o invisibilidad a los que se enfrentan los mayores homosexuales se complican con el paso de los años. Según un informe realizado por la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) en 2019, el 45 % de las personas entrevistadas mayores de 55 años nunca revela a los servicios socio-sanitarios que puedan necesitar su condición de persona LGTB por inseguridad, miedo y vergüenza.

El hecho de ser mayores representa para el 67 % de los encuestados un problema añadido a la discriminación que sufren por su opción sexual, el 52 % considera que los servicios de atención a personas mayores no están preparados para atender las particularidades de esta realidad y solo un 4 % se decide a buscar ayuda entre los escasos recursos existentes para superar patologías comunes en estas circunstancias como la depresión, el estrés, la falta de autoestima o la ansiedad.

Este miedo al rechazo que experimentan las lesbianas mayores y los hombres mayores gay afecta directamente a su participación en el entorno, comprometiendo sus relaciones en el ámbito laboral, familiar y social, donde la invisibilidad de sus circunstancias personales acaba convirtiéndose en lo habitual.

El respeto y la tolerancia en el cuidado de mayores LGTB

¿Por qué se celebra el Día del Orgullo LGTB? Por un lado, para recordar el esfuerzo realizado durante décadas por miles de personas en todo el mundo para defender sus libertades; por otro, para recordarnos que todavía queda mucho camino por andar. Esta jornada es un llamamiento a la reflexión. La sociedad actual todavía arrastra cierta imagen estereotipada de la homosexualidad, referencias erróneas que adquieren matices particulares en el caso del mayor gay.

Ellos son ahora la generación que más ha sufrido los prejuicios y el miedo al rechazo, a la incomprensión. Situaciones que, por desgracia, siguen siendo comunes en determinados escenarios y que se suman a otras formas de discriminación por motivos ideológicos, religiosos o racistas.

También en el ámbito de los cuidados domiciliarios tenemos mucho que aportar a esta causa. En Cuidum apostamos por un tipo de asistencia en la que no solo no aceptamos la distinción entre personas por cuestiones de género o identidad sexual, sino que respaldamos sus decisiones y promovemos el reconocimiento de sus derechos. Cuidar del adulto mayor es también allanarles el terreno para la autorrealización personal.

Este apoyo individualizado que proporciona seguridad y confianza no es una circunstancia tan habitual en las residencias de mayores. También en estos entornos es más frecuente que los mayores LGTB se encuentren con dificultades, bien por la falta de aceptación del resto de personas institucionalizadas, bien por la ausencia de una política de integración eficiente que fomente el respeto y la tolerancia hacia todas las ideas y sentimientos.

Los servicios de asistencia domiciliaria que ofrecemos en Cuidum sí contemplan estos obstáculos con los que habitualmente se encuentran los mayores LGTB el mayor gay. La diferencia está en que, en lugar de ignorar el problema y contribuir al estancamiento de los estereotipos, nuestros cuidadores se esfuerzan por crear un clima de confianza y estabilidad que les permita vivir su orientación sexual sin esconderse y en igualdad de condiciones.

Ninguna persona, de ninguna edad, género o condición, podrá realizarse plenamente en su vida si no lo hace con la libertad de mostrarse tal cual es. Las dificultades de los mayores LGTB para hablar abiertamente de su condición sexual son en realidad los prejuicios de una sociedad incapaz de aceptar la diversidad. Por eso el Día del Orgullo LGTB es una jornada de celebración para todos: el momento de festejar la pluralidad que nos hace únicos.

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