¿Cómo cuidar de un familiar dependiente?

¿Cómo cuidar de un familiar dependiente?

Cuando en nuestra vida nos sobreviene la necesidad de cuidar de un familiar dependiente el primer recurso que utilizamos en nuestra memoria. Intentamos recordar si algún familiar o amigo ha contratado un cuidador o cuidadora.

Seguramente, por la alta incidencia de la dependencia en España (8,5%), en nuestro recuerdo tengamos a algún familiar o amigo que haya tenido la necesidad de contratar un cuidador o cuidadora, pero en muchas ocasiones, por desgracia, o bien está cuidando a otro paciente, o tenemos que perder mucho tiempo y esfuerzo en contactar con amigos y familiares para localizarlo.

Problemas familiares a la hora de cuidar un familiar dependiente

La ayuda a domicilio es una actividad imprescindible en la salud mental de muchas familias que se encuentra con un familiar dependiente. El familiar sobre la que recae la responsabilidad del cuidado sufre un cambio radical en su vida, trasladándole muchas tareas de la vida diaria de la persona dependiente, y tal y como lo describen cientos de cuidadoras familiares: “ perdiendo el sentido de la vida”.

Cuidar un familiar dependiente es muy duro. Cuidar a un anciano, conlleva no solo las responsabilidad de las tareas de higiene personal, alimentación o curas, sino un alto impacto emocional al ver a un ser querido deteriorándose o en una situación que preferirían no vivir.

No existen formas de adornar el trabajo de un cuidador o cuidadora. Son héroes y heroínas en sus casas que padecen de tanto físicamente a raíz de los esfuerzos como mentalmente por el desgaste emocional del familiar. Aun así sacan fortalezas de donde no las hay, y siguen adelante.

Son héroes y heroínas en sus casas que padecen de tanto físicamente a raíz de los esfuerzos como mentalmente por el desgaste emocional del familiar. Click Para Twittear

Aun reconociendo su trabajo, la dificultad y dureza de una actividad ingrata, lo hacen con dulzura y amor, por la vocación a la profesión para los cuidadores y cuidadoras profesionales, o por el amor al ser querido. Aun así, por desgracia, aún les queda un calvario más que vivir, sufrir la soledad del cuidado, el desinterés consciente o inconsciente de familiares que piensan que por aportar una pequeña cantidad de dinero que ayude a mantener los cuidados están contribuyendo de manera suficiente.

Mucho ánimo a todas las cuidadoras y cuidadores. Hacéis un trabajo extraordinario y esperamos ayudaros a poner en valor la gran función que hacéis.

Visionaria estratégica, amante de la comunicación, del marketing y de las ideas nuevas. Una latinoamericana en suelo europeo preocupada por el presente de nuestros mayores y el futuro de los jóvenes, empujando de a poco el marketing al servicio de la sociedad. Me enorgullece pertenecer a la gran familia de Cuidum, donde he podido direccionar mi brújula hacia el lugar y momento correcto. Este es mi ADN con el que trabajo día a día.

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