¿Cuáles son los principales miedos de los hijos con padres mayores?

¿Cuáles son los principales miedos de los hijos con padres mayores?

Tomar conciencia del propio envejecimiento puede resultar más sencillo que asimilar que nuestros padres también se hacen mayores. A partir de cierta edad, esas preocupaciones que durante la adolescencia y la juventud parecen algo tan distante irrumpen en nuestras vidas en forma de nuevas incógnitas. ¿Cómo abordar el envejecimiento de un familiar, sus nuevas necesidades y sus cambios físicos y psicológicos? Gracias a los servicios de asistencia domiciliaria de Cuidum no te encontrarás solo en esta difícil tarea.

Recuperar la conexión con nuestros mayores durante su vejez

Los patrones comportamentales del ser humano a veces son tan obvios que se podría hacer un esquema muy ajustado de la evolución de las relaciones entre padres e hijos.

  • En la infancia los padres son nuestros héroes y heroínas, las personas que nos protegen y que lo hacen todo bien.

  • La adolescencia supone un distanciamiento de esos sentimientos y, en muchos casos, el rechazo al afecto que nos profesan nuestros seres queridos mayores.

  • La juventud es una etapa bastante egoísta en la que el disfrute personal y las experiencias individuales están por encima de las relaciones familiares.

  • Llegados a la edad adulta redescubrimos a nuestros padres y tomamos consciencia de que al tiempo que hemos alcanzado la madurez, ellos han envejecido.

No hay nada reprochable en la actitud de jóvenes o adultos, de padres o hijos. En la vida avanzamos de acuerdo a unos ciclos sin los cuales no seríamos capaces de llegar a las conclusiones a las que llegamos al alcanzar la madurez. Lo importante es entender que no se trata de una carrera por recuperar el tiempo perdido, sino de una inversión en el tiempo futuro, ese que aún nos queda por vivir en compañía de nuestros seres queridos.

¿Cuáles son las preocupaciones de los hijos con padres mayores?

También en este aspecto la psicología humana es muy predecible. Con independencia de cuestiones culturales, religiosas o socioeconómicas, las principales preocupaciones de los hijos que empiezan a tener conciencia del envejecimiento de sus padres y de lo que este supone son siempre muy parecidas:

  • Las nuevas necesidades de una persona cada vez más dependiente.

  • El temor a la enfermedad o al sufrimiento de nuestros seres queridos.

  • El impacto que su dependencia puede tener en nuestra propia vida social y familiar.

  • Las responsabilidades derivadas de estar a cargo de una persona mayor.

  • Los cambios de actitud y la aparición de conflictos.

  • El desacuerdo entre los miembros de la familia para establecer quién se encarga del cuidado de una persona dependiente.

  • Los aspectos de índole económico derivados de la necesidad de recurrir a residencias o servicios de asistencia de mayores en sus domicilios.

  • La pérdida de libertad e independencia tanto para las personas mayores como para quienes se hacen cargo de ellas.

  • La frustración ante la inevitable realidad de que los padres envejecen.

¿Cómo afrontar el envejecimiento de nuestros seres queridos?

Hasta el momento nos hemos referido a las relaciones paterno-filiales, pero lo cierto es que estas preocupaciones se extienden a otros muchos niveles, dentro y fuera del núcleo familiar. En ocasiones se trata de un tío o de una suegra, en otras de un amigo de la familia, un viejo conocido o incluso un vecino. El caso es que un día nos damos de bruces con la realidad de que el tiempo avanza con paso firme y nos transforma. De poco sirve enfrentarse a él porque no se puede luchar contra lo inevitable. Lo más recomendable es ponerse de su parte y avanzar en este proceso con una mentalidad positiva y flexible.

  • Mantén una comunicación abierta con tus mayores. En ellos reconocerás tus orígenes, entenderás tu presente y proyectarás tu futuro.

  • No intentes cambiarlos, acéptalos. Asume que la vejez implica un cambio de ritmo y que hay que adaptarse a el.

  • Ofréceles tu apoyo. El hecho de envejecer no implica la renuncia a las ilusiones de siempre. Las personas mayores siguen teniendo sus aspiraciones y sus sueños. Respétalos y ayúdalas a conseguirlos.

  • Valóralos. Atesora esos momentos que recordarás para siempre con especial ternura. La felicidad está en esos pequeños detalles únicos e irrepetibles. Aprende a identificarlos y a darles el valor que se merecen.

Necesidad de libertad y limitaciones de la dependencia

La percepción del envejecimiento es igual en todas las circunstancias. Aspectos como la salud, la movilidad o la participación activa en las relaciones sociales son determinantes a la hora de valorar el grado de envejecimiento de una persona.

Si bien la edad no es un rasgo distintivo de la vejez, o al menos no el más característico, sí que lo son algunos cambios relacionados con la autonomía de las personas mayores. El deterioro de las capacidades motoras y mentales, el aumento de la vulnerabilidad ante la enfermedad y las limitaciones en el desarrollo de algunas rutinas son parte del proceso de envejecimiento.

Afrontar esta transformación no implica renunciar a una vida propia. Los esquemas familiares más tradicionales han impuesto durante décadas la ‘obligatoriedad’ de que los hijos asuman el cuidado de los padres incluso en las circunstancias más complicadas. El tiempo y la experiencia han demostrado que la imposición de esta solución no resulta beneficiosa para ninguna de las dos partes y que existen otras alternativas igual de responsables y mucho más ventajosas con las que abordar la situación.

En Cuidum te ponemos todas las facilidades para que la vejez de tus padres sea una etapa muy especial para todos. Seleccionamos a cuidadores de personas mayores con experiencia y proporcionamos un servicio de asistencia domiciliaria de confianza y con un alto estándar de calidad. No solo resolvemos el problema de la contratación de un cuidador profesional con todas las garantías legales sino que realizamos un seguimiento de la relación entre el cuidador y la persona a su cargo y ofrecemos un servicio de mediación para encontrar soluciones ante eventuales problemas de convivencia.

¿Te preocupa el envejecimiento de tus padres? Con las actuales alternativas para el cuidado de ancianos en su propio domicilio, hacer frente a sus nuevas necesidades ya no es un problema. Por otro lado, la situación actual con respecto a la vejez es algo más esperanzadora. Los informes de la Organización Mundial de la Salud revelan que con el avance de cada generación ganamos en salud y perdemos en dependencia.

El empoderamiento de las personas mayores es una realidad, aunque también lo son el abandono, la falta de compañía y la soledad de los ancianos. Asimilar el envejecimiento como parte natural del ciclo de la vida y recurrir a la asistencia domiciliaria de personas mayores te permite disfrutar de la vejez de tus familiares con independencia, responsabilidad y felicidad.

Especialista en envejecimiento y cuidado domiciliario. Siempre al día de las últimas tendencias sobre envejecimiento y esperanza de vida de la sociedad, para poder ofrecer la mejor información y asesoramiento familiar a nuestros usuarios.

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