La vejez es una etapa de la vida que, tarde o temprano, todos tendremos que afrontar. Hacerlo de una manera positiva, y referirnos a esta etapa de la vida utilizando un lenguaje positivo, siempre es de gran importancia para todos, principalmente para las personas mayores si queremos tratarlas con el respeto que merecen. Con independencia de la persona con la que estemos entablando una conversación, sobre todo si hablamos con una persona de avanzada edad, es fundamental resaltar los aspectos positivos de esta etapa de la vida, insuflar ánimos y alejarnos de pensamientos y frases negativas.
La vejez siempre en positivo
No debemos olvidar, como se ha puesto de relevancia anteriormente, que tarde o temprano, todos llegaremos a la vejez. Y es que el paso del tiempo es la única verdad absoluta de la humanidad. A medida que pasan los años, nuestros cuerpo va cambiando, pero también nuestra mente se irá deteriorando en mayor o menor medida. Bien es cierto que existen personas de avanzada edad que mantienen una mente y una memoria privilegiadas, pero la verdad es que no es lo habitual. 
La vejez es una experiencia y hay que disfrutarla
En este sentido, hay que tener en cuenta que, por muy pesimista que uno sea, la vejez es una etapa de la vida que también tiene sus aspectos positivos si se saben buscar y resaltar. Con la llegada de la jubilación, el tiempo libre se multiplica y se puede dedicar mucho más tiempo a los ratos de ocio o las aficiones que uno tenga. De hecho, hay que recordar que la esperanza de vida en los países occidentales es mucho más alta que hace unos años, lo que se traduce también en el aumento de la calidad de vida de las personas mayores. Es muy habitual comprobar que numerosas personas de avanzada edad mantienen una rutina activa, hacen deporte o practican actividades creativas como la pintura, la literatura,
Las personas mayores no son niños
Dicho todo esto, no debemos olvidar de tratar a las personas mayores como adultos a diferencia de como lo hacemos con los niños. Se trata de personas que atesoran mucha experiencia y vivencias, y lo último que desean es que otras gentes de menor edad les traten con pena o condescendencia. De ahí, que ante cualquier conversación que se mantenga con personas mayores sea fundamental tratarlas con el máximo respeto, pero sobre todo empleando un tono idéntico al de una conversación que podamos tener con cualquier otra persona.
En definitiva, hay que ser plenamente conscientes de que el envejecimiento es una etapa natural que todos alcanzaremos en nuestras vidas alguna vez. Por lo tanto, respetar, comprender y animar con un lenguaje positivo es de gran ayuda para que las personas mayores se sientan integradas y útiles en la sociedad de la que forman parte activa.










