Ocho tratamientos comunes para la enfermedad de Parkinson

Ocho tratamientos comunes para la enfermedad de Parkinson

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La enfermedad de Parkinson es una enfermedad degenerativa a largo plazo que afecta al sistema nervioso central. Hasta ahora, no hay una cura definitiva para la condición, pero hay medicamentos y terapias disponibles para abordar algunos de los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Aquí están ocho de los principales medicamentos y terapias utilizados en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson de acuerdo con la Clínica Mayo:

  1. Carbidopa-Levodopa

La levodopa es una sustancia química natural que puede entrar en el cerebro y convertirse en dopamina cuando se combina con carbidopa. Es uno de los tratamientos más eficaces para el Parkinson, aunque después de un uso a largo plazo, los efectos empiezan a variar.

Algunas personas pueden experimentar efectos secundarios como náuseas, sensación de mareo y movimientos involuntarios repentinos.

  1. Infusión de Carbidopa-Levodopa

En 2015, la FDA aprobó Duopa, que es una combinación de carbidopa y levodopa en forma de gel que se administra a través de un tubo de alimentación en el intestino delgado.

Duopa se administra generalmente a pacientes con enfermedad de Parkinson avanzada cuya respuesta a la carbidopa-levodopa es variada. El fármaco se infunde continuamente de modo que el nivel de los fármacos permanece constante en el cuerpo.

Los riesgos asociados con Duopa son infecciones en el sitio del tubo de alimentación y la pérdidaq del tubo.

  1. Agonista de la dopamina

El agonista de la dopamina imita los efectos de la dopamina en el cerebro. Por lo general, no son tan eficaces como la levodopa, pero los efectos duran más y pueden utilizarse conjuntamente con levodopa para contrarrestar cualquier fluctuación en la eficiencia.

Estos medicamentos se pueden administrar a través de un parche, medicamentos orales o como una inyección. Los efectos secundarios son también náuseas y aturdimiento, pero también pueden causar somnolencia, alucinaciones y comportamientos compulsivos tales como juegos de azar, comer en exceso y la hipersexualidad, que deberán ser tratados por un médico.

  1. Inhibidores de la MAO-B

Medicamentos como la selegilina y la rasagilina ayudan a prevenir la degradación de la dopamina en el cerebro mediante la liberación de las enzimas monoamino oxidasa B (MAO-B).

Generalmente, estos tipos de medicamentos no deben tomarse junto con ciertos narcóticos o antidepresivos, ya que de vez en cuando los pacientes sufrirán reacciones graves. Los efectos secundarios de los inhibidores de la MAO-B incluyen insomnio y náuseas y si se toman con carbidopa-levodopa también pueden causar alucinaciones.

  1. Inhibidores de COMT

Estos tipos de medicamentos ayudan a prolongar los efectos de la levodopa bloqueando las enzimas cerebrales que agotan la dopamina.

Los efectos secundarios son los mismos que tomar levodopa, principalmente movimientos involuntarios y diarrea.

  1. Anticolinérgicos

Tradicionalmente, los anticolinérgicos se han utilizado a lo largo de los años para ayudar a combatir los temblores comúnmente experimentados en pacientes con enfermedad de Parkinson.

Sin embargo, los efectos secundarios como la confusión, las alucinaciones, la pérdida de memoria, el estreñimiento y los problemas de orinar a menudo son más problemáticos que los temblores.

  1. Amantadina

Amantadina se puede prescribir a los pacientes en las primeras etapas del Parkinson para ofrecer alivio de sus síntomas.También se puede tomar en combinación con carbidopa-levodopa en las últimas etapas de la enfermedad para ayudar a controlar los efectos secundarios tales como movimientos involuntarios.

  1. Estimulación cerebral profunda

El uso más frecuente en casos avanzados de enfermedad de Parkinson para pacientes que ya no responden a levodopa, la estimulación cerebral profunda implica la inserción de electrodos en el cerebro que están conectados a un generador implantado en el área del tórax. Los impulsos eléctricos enviados desde el generador a los electrodos pueden reducir los síntomas de la enfermedad de Parkinson.

La cirugía conlleva graves riesgos como hemorragia cerebral, accidente cerebrovascular e infección. Además, los pacientes pueden necesitar el ajuste del equipo o las piezas reemplazadas, lo que implica más cirugía.

Fisioterapeuta, enfermero, Presidente de la Asociación de Fisioterapeutas para el Envejecimiento Activo y Profesor Asociado en la Universidad de Valencia. Tiene experiencia trabajando como cuidador en hospitales, residencias y es una persona muy relacionada en el ámbito socio-sanitario. Humanista y empatico son las facetas que mejor identifican a Juanjo.

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