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Sexualidad en la tercera edad. ¿Un tema tabú en la sociedad?

Envejecimiento activo

Está muy extendida la creencia de que la llegada de la tercera edad pone punto final a la sexualidad de las personas . El pudor, la falta de información y un concepto erróneo de lo que representa el sexo a edades avanzadas ha hecho de este un tema tabú. Desde Cuidum queremos contribuir a desmontar esos falsos mitos para que las personas mayores disfruten abiertamente de su sexualidad.

¿Por qué cuesta tanto hablar de sexualidad en la tercera edad?

Si el sexo entre adultos mayores se ha convertido en un tema tabú es por una cuestión de prejuicios. En el actual ideal de belleza y perfección solo tienen cabida los cuerpos jóvenes y esbeltos, y a ellos se les atribuye el privilegio exclusivo de disfrutar del sexo en toda su plenitud.

Es otro más de esos errores de perspectiva que únicamente desembocan en actitudes discriminatorias hacia el adulto mayor. ¿Por qué no iban las personas mayores a disfrutar del sexo cuando esta es también una necesidad fisiológica?

La búsqueda del placer físico forma parte de la naturaleza del ser humano. Son determinados patrones morales, religiosos y culturales los que han convertido esta parte tan natural de la vida en algo vergonzoso, ridículo o innecesario a ciertas edades. Si cuesta tanto abordar este tema con naturalidad es solo porque en torno a él se han generados dudas, miedos y prejuicios que no se corresponden con la realidad.

Sexo satisfactorio en cualquier etapa de la vida

Alcanzada ya la tercera edad, ¿es posible disfrutar del sexo con la misma intensidad que durante la juventud? Es una de esas dudas relacionadas con la sexualidad en la tercera edad que todo el mundo tiene pero que nadie se atreve a preguntar. La experta en sexualidad Joan Price habla de cómo las personas mayores pueden vivir la Segunda Revolución Sexual.

El concepto de Segunda Revolución Sexual según Joan Price

La Segunda Revolución Sexual llega en la edad adulta. Cuando éramos más jóvenes, el sexo era un proceso simple, biológicamente impulsado. Primero, nuestras hormonas y nuestra atracción hacia una persona (generalmente nueva) bombardeaban nuestro cerebro y nuestro cuerpo con deseo.

El más mínimo matiz de pensamiento o chispa de tacto podría encender el estado de ánimo. A partir de ahí siguieron los placeres de la excitación y la realización física.

Cuando tenemos más de 50, a menudo funciona al revés: tenemos que inducir el estado de ánimo en primer lugar. A partir de aquí, el deseo seguirá más que viceversa.

Entonces, ¿cuál es la clave? En primer lugar, creo que debemos hacer que el sexo regular se convierta en un hábito mediante la programación de fechas para ello – sí, escribiéndolo en nuestros diarios – lo que permite un montón de tiempo para el placer lánguido de la excitación.

La espontaneidad está ampliamente sobrevalorada a nuestra edad y si esperamos el estado de ánimo para empezar, podría no llegar nunca. Y es una verdad fisiológica que cuanto más intimidad tenga con una persona, más interés sexual tendrá en ella.

Por supuesto, después de años con la misma pareja, la lujuria y la emoción pueden haber disminuido y no es raro que el sexo sea percibido como menos importante y menos satisfactorio.

Pero aquí está la buena noticia: nunca es demasiado tarde para reavivar incluso las brasas moribundas. Y el sexo vale la pena nutrirlo. Es una parte fundamental de la intimidad y ayuda a fortalecer el vínculo de amor y cercanía.

¿Cómo recuperar el interés por el sexo en la tercera edad? Recomendaciones de Joan Price

La comprensión es el primer paso. Si uno de ustedes no quiere sexo, es vital saber por qué. ¿Hay alguna razón física? Las enfermedades del corazón, por ejemplo, pueden manifestarse con una disminución de la excitación. Así que una visita a su médico de cabecera podría ser importante para arreglar las cosas.

Un exceso de sofocante proximidad a veces puede ahogar una relación física. Tal vez usted está jubilado y pasar demasiado tiempo juntos puede hace que os sintáis molestos e irritados.

Inicie una nueva clase de gimnasia, participe en un deporte, vaya a clases de baile.

Todas estas actividades físicas aumentarán el flujo sanguíneo (a los genitales, así como a los músculos y el cerebro) y te harán sentir más sexy, además de permitirte tiempo para florecer, elevar tu estado de ánimo y hacer que el tiempo que pases con tu pareja sea más agradable.

Toma interés en estar más sexy. Una prenda bien elegida que acentúa nuestras mejores características aumentará nuestra confianza y sacará el máximo provecho de nuestras mejores características.

Mostrarse afecto habitualmente, no sólo cuando usted está planeando hacer el amor, es importante.

Es hora de romper el silencio y admitir que el sexo en la tercera edad debe ser celebrado.

Puede ser bueno, incluso mejor que en nuestra juventud, ya que aunque los cuerpos están envejeciendo, el mejor sexo no tiene que ver solo el cuerpo.

Cuando tenemos la sabiduría, el tiempo, la intimidad, el sentido del humor, la facilidad de comunicación, la resistencia del cuerpo y el espíritu, no hay niños acechando, no hay miedo de embarazos no deseados u horarios de trabajo a que adherirse, ¿quién necesita a los jóvenes?

La respuesta sexual está en nuestros cerebros más que en nuestros genitales. Podemos disfrutar de un sexo maravilloso a medida que envejecemos, en gran parte porque nos conocemos a nosotros mismos, hemos aprendido a comunicarnos y somos conscientes de nuestra propia mortalidad. Esto a su vez nos impulsa a examinar exactamente lo que necesitamos en nuestras vidas para poder cumplirlo.

Despejando los mitos de la sexualidad en la tercera edad

El concepto de Segunda Revolución Sexual que explica Price es un interesante punto de partida para entender por qué muchas de las creencias más extendidas sobre el sexo en la tercera edad no se fundamentan sobre una base sólida. Nos referimos a esos mitos como la pérdida de interés por el sexo en mujeres mayores o lo contraproducentes que pueden resultar las relaciones íntimas en hombres de edad avanzada.

Para entender la importancia del sexo en la tercera edad primero hay que desmontar los falsos mitos que planean sobre ella:

– Con la edad se pierde la capacidad de sentir placer. FALSO. Si bien es cierto que nuestro organismo está en constante evolución, la vejez no es una barrera para disfrutar del sexo. Las personas mayores tienen la capacidad de adaptarse a los cambios del cuerpo para seguir disfrutando de los estímulos más placenteros.

– El sexo en adultos mayores es perjudicial para la salud. FALSO. El estado físico y mental de las personas influye en su respuesta sexual y debe ser tenido en cuenta. No obstante, no hay razón para no seguir practicando sexo de forma saludable a cualquier edad. De hecho, es una actividad que repercute de forma positiva en la calidad de vida de las personas.

– Las personas mayores no necesitan practicar sexo. FALSO. La salud emocional de las parejas mayores también se nutre del contacto físico. Quienes han disfrutado de una vida sexual saludable en las etapas anteriores de su vida no van a querer renunciar a ella solo por el hecho de ser mayores.

– Con la vejez desaparece el atractivo sexual. FALSO. La belleza en sí es un concepto que se ha ido transformando con el paso del tiempo. Algo tan subjetivo que evoluciona con la propia sociedad. Lo hermoso y lo atractivo no son rasgos exclusivos de la juventud. Es erróneo pensar que las personas mayores pierden su atractivo o su deseo de disfrutar de la belleza solo porque han envejecido.

¿Cómo es la sexualidad en la tercera edad? Consejos para practicar sexo a edades avanzadas

Frente a lo que muchos pueden pensar, la aceptación del propio cuerpo y de los cambios que se han ido produciendo en él suponen una gran ventaja para disfrutar de la plenitud del sexo en la tercera edad.

Con todo, esos cambios que se producen tanto a nivel físico como psicológico no deben ser infravalorados. Al practicar sexo a edades avanzadas hay que tener en cuenta esas particularidades. Estas son algunas recomendaciones para unas relaciones íntimas más saludables y satisfactorias:

– No centrarse únicamente en la erección o en el coito. Existen muchas formas de experimentar placer sin necesidad de penetración.

– Abordar las relaciones íntimas prestando especial atención a la comunicación gestual y al lenguaje corporal, con un ritmo más pausado, disfrutando de cada instante sin prisas.

– En caso de mantener relaciones con penetración, garantizar una buena lubricación. A edades avanzadas aumenta la sequedad vaginal como consecuencia de una disminución en la producción de mucosas. Los lubricantes íntimos son una solución rápida y efectiva a este problema.

– Evitar mantener la misma postura durante un tiempo prolongado o cargando demasiado peso sobre la pareja. Conviene estudiar cuáles son las posiciones que resultan más cómodas tanto para la espalda como para las rodillas, dos de las zonas que más se resienten a esta edades.

– En caso de padecer problemas cardíacos o pulmonares, evitar la actividad intensa. La sensación de privacidad, las caricias, el contacto íntimo y las palabras afectuosas también son estímulos que deben ser incluidos en la práctica de sexo.

Mostrar a la sociedad la cara más natural del sexo en la tercera edad

Romper estereotipos y mostrar la realidad de la forma más natural posible. Ese ha sido el propósito de Rankin, artista de renombre en el ámbito de la fotografía de moda. Uno de sus últimos proyectos Hablemos del goce del sexo en la vejez, es una atrevida campaña protagonizada por cinco parejas de personas mayores que posan sin complejos ante la cámara para demostrar que el sexo no es solo cosa de jóvenes.

Una terapeuta sexual británica, Gail Thorne, colaboró en la realización de esta campaña que está recorriendo Reino Unido con imágenes que rompen moldes. ¿El objetivo? Superar ese tabú todavía existente sobre el sexo en la tercera edad, naturalizarlo y enviar el mensaje de que no solo los jóvenes de cuerpos perfectos están capacitados para disfrutar del contacto íntimo en toda su plenitud.

El sexo forma parte de nuestra manera de comunicarnos con la persona amada, de expresar afectos y deseos. Es además una necesidad fisiológica que no desaparece con la edad, simplemente se transforma y se aborda desde nuevas perspectivas. En Cuidum nos ponemos del lado de propuestas como la de Rankin y Thorne, y de la de cualquier iniciativa que suponga una ruptura de mitos, tabúes y estereotipos en pro de los derechos de los adultos mayores de disfrutar libremente del sexo y de su intimidad.

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  1. Muchas gracias por compartir este artículo sobre la sexualidad de la tercera edad. Sin duda es un muy buen contenido y tenemos que romper estos estereotipos.

    1. ¡Hola Silvia! Nos alegramos mucho que te haya gustado nuestro artículo sobre la sexualidad en la tercera edad. La idea del artículo es explicar que se puede tener sexo satisfactorio en la tercera edad, desmentir algunos mitos de la sexualidad en la tercera edad y tratar de normalizar este tema. ¡Muchas gracias por tus palabras!

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