Edema o retención de líquidos en edad avanzada

Edema o retención de líquidos en edad avanzada

Los edemas de manos, piernas y tobillos son un motivo de consulta frecuente en los centros de salud. El edema es la acumulación anormal de líquidos que tiene mayor incidencia entre las personas de edad avanzada y que, debido a las particularidades que presenta, puede convertirse en un problema de salud grave si no se trata del modo adecuado.

Edema: hinchazón en personas mayores

¿Alguna vez has sentido que las extremidades aumentan de volumen y que los movimientos rutinarios cursan con molestias de diversa intensidad? Esa hinchazón de pies y tobillos que en ocasiones también se extiende a las manos suele ser producto de la acumulación de líquidos. 

Se denomina edema a la acumulación atípica de líquidos en determinados órganos y tejidos blandos del cuerpo. Esta retención anómala provoca un aumento de volumen en las zonas afectadas que en casos extremos puede resultar incapacitante. El edema es frecuente en las personas de edad avanzada y es la explicación a preguntas tan comunes como la de por qué se hinchan los pies en los ancianos o por qué las personas mayores con frecuencia tienen las manos y los dedos inflamados.

¿Por qué se produce la retención de líquidos en la vejez?

Es habitual pensar en la retención de líquidos como un problema que afecta sobre todo a las mujeres embarazadas. Todos hemos oído hablar sobre cómo durante el período de gestación los tobillos se hinchan o los dedos de la mano presentan un aspecto tan inflamado que hasta resulta complicado quitarse un anillo.

No obstante, la retención de líquidos es una afección que puede manifestarse a cualquier edad y que de hecho muestra una especial incidencia entre la población anciana. Si bien es cierto que el edema es más habitual entre las mujeres, tanto las embarazadas como las menopáusicas, por efecto de los cambios hormonales relacionados con la disminución de estrógenos, también hay otros factores que favorecen a la retención de líquidos y que son habituales entre la población de edad avanzada:

  • La falta de actividad física y el sedentarismo.
  • Los malos hábitos alimenticios.
  • El aumento de la presión arterial.
  • Las complicaciones en el sistema linfático.
  • Los trastornos circulatorios y la insuficiencia venosa.
  • El sobrepeso y el abuso de sal en la dieta.
  • Los problemas hepáticos, cardíacos y renales.
  • Los tratamientos prolongados con determinados fármacos.

Síntomas de retención de líquidos en las personas mayores

La aparición de edema en personas mayores está asociada a una serie de síntomas fáciles de identificar. Existe una extensa literatura médica sobre el síndrome de los pies y piernas hinchadas en ancianos así como sobre las comorbilidades y enfermedades relacionadas con éste.

En este sentido resulta importante destacar que los síntomas de la retención de líquidos en la vejez se acentúan debido a otro tipo de dolencias y afecciones en el sistema linfático y el circulatorio, aunque de manera general la presencia de edema se manifieste de forma similar con independencia de la edad:

  • Sensibilidad en las extremidades afectadas (generalmente pies y tobillos, aunque también manos y dedos)
  • Enrojecimiento de la piel e incluso prurito
  • Hormigueo y calambres en las piernas
  • Fatiga y cansancio durante las actividades rutinarias
  • Hinchazón que se acentúa conforme va transcurriendo el día
  • Sensación de pesadez que limita la movilidad
  • Aparición de varices

No es casualidad que los síntomas de la retención de líquidos en personas mayores se manifiesten sobre todo en las extremidades inferiores. A la hinchazón de piernas por mala circulación se le une la propia gravedad. La postura habitual, bien sea erguido o bien sentado, hace que la sangre se acumule más en la parte inferior del cuerpo, agravándose con ese exceso de líquidos retenidos que provoca el edema.

Cuando las válvulas que regulan el flujo circulatorio del cuerpo no funcionan con eficiencia, impulsar la sangre hacia arriba resulta una tarea muy complicada y la gravedad dificulta el retorno de líquidos, por lo que estos terminan estancándose en las piernas como consecuencia de la insuficiencia venosa.

Consejos prácticos para combatir la retención de líquidos

Pero no todo son malas noticias. De hecho, el edema no tiene por qué convertirse en un problema de gravedad si se diagnostica a tiempo y se ponen en marcha las técnicas adecuadas para su manejo y solución.

La predisposición del paciente es el principal punto de partida para mitigar las dolencias que provocan los edemas en los pies, la hinchazón en los tobillos y la retención de líquidos en general. Por este motivo desde Cuidum recomendamos que el entorno del paciente también esté informado de las particularidades de este problema de modo que los familiares puedan formar parte de la solución.

Una adecuada alimentación

Para eliminar el edema o desinflamar unas piernas hinchadas habrá que actuar desde una doble perspectiva, la de los hábitos nutricionales y la de la actividad. Desde el punto de vista de la alimentación habrá que incorporar al día a día pautas como:

  • Limitar el consumo de sal en las comidas.
  • Evitar la preparación de alimentos fritos y rebozados.
  • Consumir al menos dos litros de agua diarios (aunque parezca una pauta contradictoria, una buena hidratación ayuda al organismo a eliminar los líquidos retenidos).
  • Incrementar la ingesta de frutas, legumbres y verduras para evitar los problemas de estreñimiento.
  • Prescindir de los alimentos excesivamente grasos (lácteos enteros, quesos curados y embutidos) así como de las conservas y los precocinados, con un alto contenido en sal.

Actividad física

En cuanto a la actividad y los ejercicios para evitar las piernas hinchadas se recomienda:

  • Realizar una actividad física moderada: desde un simple paseo hasta una clase de yoga. El caso es mantenerse en movimiento.
  • Aprovechar los momentos en los que se esté sentado para mover los pies simulando que se va pedaleando en una bicicleta.
  • Mover las piernas intercalando posturas de punta – talón con los pies o caminar de puntillas.
  • Evitar pasar demasiadas horas sentado, y menos aún con las piernas cruzadas.
  • Realizar masajes o automasajes al final del día para favorecer a la circulación sanguínea.
  • Prescindir de las prendas ajustadas, sobre todo en las ingles y los tobillos.
  • Elevar ligeramente la parte inferior del colchón para descansar con las piernas algo elevadas.

Con unos buenos hábitos de alimentación y actividad diaria, el apoyo de las familias y la supervisión periódica de un especialista, los problemas de hinchazón derivados de la retención de líquidos serán historia.

No obstante y aunque todas estas medidas higiénico-dietéticas contribuyen a mejorar el edema, desde Cuidum te recomendamos consultar siempre con tu médico, quien será el encargado de valorar tu situación específica y descartar cualquier otro problema más importante que pudiese ser el causante del mismo.

Visionaria estratégica, amante de la comunicación, del marketing y de las ideas nuevas. Una latinoamericana en suelo europeo preocupada por el presente de nuestros mayores y el futuro de los jóvenes, empujando de a poco el marketing al servicio de la sociedad. Me enorgullece pertenecer a la gran familia de Cuidum, donde he podido direccionar mi brújula hacia el lugar y momento correcto. Este es mi ADN con el que trabajo día a día.

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