¿Cómo tratar las úlceras por presión en personas mayores?

¿Cómo tratar las úlceras por presión en personas mayores?

Las úlceras de decúbito o también conocidas como úlceras por presión,  son lesiones que aparecen en la piel. Mayormente afectan a personas con dificultad para movilizarse, utilizan sillas de ruedas o se encuentran encamados y deben permanecer en una misma posición durante mucho tiempo.

¿Por qué se producen las úlceras por presión?

En el caso de las personas mayores, cuando ésta se encuentra inmovilizada o pasa varias horas al día en la misma posición se produce una fricción o presión sobre determinadas zonas corporales que provoca la rotura de los vasos sanguíneos. Esta rotura impide una correcta oxigenación del organismo, provocando la muerte celular y, como consecuencia, favorece la aparición de llagas posturales o lesiones en la piel.

No obstante, la formación de úlceras de piel o escaras no solo afecta a personas mayores. Factores como el uso continuo de una silla de ruedas, estar encamado, padecer diabetes o una enfermedad vascular, tener una piel sensible, no recibir suficientes nutrientes, no controlar los esfínteres (aprendizaje para ir al baño) o padecer algún tipo de trastorno mental como Alzheimer, suelen ser los principales motivos que facilitan la aparición de las tan temidas úlceras por presión.

Síntomas de las úlceras de decúbito

De acuerdo a la gravedad de los síntomas, las úlceras de decúbito se clasifican en cuatro etapas, siendo la etapa I la más leve y la etapa IV la más grave. Las llagas en la piel de los ancianos en las dos primeras etapas pueden sanar si se les presta una pronta y cuidadosa atención. Por el contrario, las úlceras en fase III y IV resultan muy difíciles de tratar y su curación puede llevar mucho más tiempo.

Etapas de las úlceras de piel

Etapa I

La zona afectada presenta un color rojizo y al recibir presión no experimenta cambio alguno. Esta es la primera señal de la formación de una úlcera en la piel.

Etapa II

En esta etapa ya se han formado ampollas o una llaga abierta y el área que la rodea puede estar irritada y con un color rojo.

Etapa III

La llaga se abre y se hunde formando una abertura que se denomina cráter. En esta fase, el tejido subcutáneo ya empieza a mostrar daños.

Etapa IV

La úlcera resulta ser tan profunda que existen daños en los músculos y en el hueso.

Existen otros tipos de úlceras por presión que no encajan con las etapas indicadas anteriormente. Se tratan de úlceras cubiertas por una capa de piel muerta de color amarillento, verdoso o marrón que impiden ver la profundidad de la llaga.

También se pueden presentar úlceras por debajo de la piel y es lo que se denomina lesión en tejidos profundos. En este tipo de lesión, el área afectada puede presentar un color marrón o púrpura.

Úlceras por presión: Zonas más afectadas

Las úlceras posturales suelen aparecer generalmente en zonas donde la piel cubre el hueso, como:

  • La parte posterior de la cabeza
  • Los hombros
  • La espalda
  • Los codos
  • Las caderas
  • Los glúteos
  • Los tobillos
  • Los talones

¿Cuándo es necesario avisar a un médico?

Será de carácter urgente avisar al médico cuando la úlcera presente síntomas de infección:

  • Mal olor
  • Pus
  • Enrojecimiento
  • Dolor alrededor de la llaga
  • Fiebre
  • La piel está caliente y/o hinchada

¿Cómo prevenir las úlceras por presión en personas mayores?

Te recomendamos varias pautas que puedes considerar para el cuidado de tu ser querido, familiar, o en el caso que te encuentres realizando la tarea de cuidado de una persona mayor. Desde nuestra experiencia en Cuidum,  te damos las siguientes recomendaciones, para evitar en la medida de lo posible, la aparición de llagas posturales.

El cuidado de la piel, favorecer la movilidad y usar dispositivos de apoyo que aminoren la presión sobre la piel serán decisivos para evitar la formación de las úlceras o escaras.

Cuidado de la piel en la persona mayor

  • Observar e inspeccionar todo el cuerpo al menos una vez al día.
  • Lavar diariamente la piel con agua tibia y jabón neutro.
  • Hidratar continuamente la piel.
  • Mantener a la persona mayor bien alimentada e hidratada.
  • Activar la circulación de la sangre masajeando suavemente la piel tras el lavado. Debe evitarse el masaje sobre las prominencias óseas.
  • Evitar las arrugas en la ropa de cama.
  • Si existe incontinencia urinaria, usar pañales desechables y cambiarlos con frecuencia.

Favorecer la movilidad de la persona mayor

  • Si es posible, estimular para que la persona mayor se mueva por sí misma.
  • Si la persona está encamada, cambiar su postura cada 2 horas.
  • Cambiar de postura cada 15 o 30 minutos si la persona está sentada durante largos periodos de tiempo, levantándola un poco e inclinándola (alternativamente) hacia los lados.
  • Usar un sillón con respaldo alto en el que pueda apoyar la cabeza y a la espalda.

Uso de artículos de apoyo  

  • Colchones y cojines antiescaras. Estos pueden ser de diferentes materiales (espuma, aire, agua, gel, silicona) y su uso debe ser valorado por el médico que aconsejará el más apropiado según el tipo de úlcera.
  • Protectores específicos como mantas, taloneras, rodilleras o coderas antiescaras que reducen la presión sobre las zonas afectadas.

Cuidados de las úlceras por presión

Es de suma importancia seguir las pautas que el médico indique para el cuidado de las úlceras posturales. Con el fin de evitar una infección, la herida debe mantenerse siempre bien limpia y es necesario cambiar el vendaje en cada lavado.

Curar las úlceras en etapa I

En esta etapa, se puede lavar la zona dañada con agua tibia y jabón neutro. Al finalizar es recomendable aplicar crema hidratante.

Curar las úlceras en etapa II

Las úlceras en etapa II deben limpiarse con una solución salina que elimine el tejido muerto (no se debe usar agua oxigenada o productos que contengan yodo ya que dañan la piel). Tras la limpieza hay que cubrir la herida con un vendaje específico. Con ello se evitarán infecciones y mantendrá la humedad de la piel, con lo que la herida cicatrizará más rápidamente.

Curar las úlceras en etapa III y IV

Normalmente, dada la gravedad de las heridas, estas úlceras suelen ser tratadas por el personal sanitario. En el hogar solo deberá seguirse las instrucciones que el profesional de la salud indique.

Recomendaciones y cuidados para la úlcera por presión

  • Para evitar una mayor lesión y fricción, es recomendable aplicar un poco de polvo a las sábanas para que la piel no sufra un roce continuado al permanecer mucho tiempo en la cama.
  • Evitar las posiciones que ejercen presión sobre la lesión.
  • Cuidar la piel sana, manteniéndola limpia e hidratada.
  • Revisar la piel a diario en busca de úlceras.
  • Si la úlcera cambia o se forma una nueva, consultar con el médico.
  • No realizar masajes sobre la úlcera ni alrededor.
  • No usar cojines en forma de anillo ya que reducen el flujo sanguíneo en la zona y pueden llegar a producir nuevas lesiones.

Visionaria estratégica, amante de la comunicación, del marketing y de las ideas nuevas. Una latinoamericana en suelo europeo preocupada por el presente de nuestros mayores y el futuro de los jóvenes, empujando de a poco el marketing al servicio de la sociedad. Me enorgullece pertenecer a la gran familia de Cuidum, donde he podido direccionar mi brújula hacia el lugar y momento correcto. Este es mi ADN con el que trabajo día a día.

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