¿Cómo hacer movilizaciones de mayores de forma correcta?

¿Cómo hacer movilizaciones de mayores de forma correcta?

Consejos para hacer transferencias y movilizaciones de mayores

Conforme pasa el tiempo, ofrecer a nuestros mayores las atenciones que se merecen se vuelve más complicado. Las limitaciones motoras, funcionales o cognitivas se agravan con la edad y suponen un desafío diario para quienes se encuentran a cargo de estas personas dependientes. Aspectos tan cotidianos como el aseo diario, el manejo en la cama o el traslado de una estancia a otra pueden convertirse en un riesgo tanto para el mayor como para su cuidador si no se emplean las técnicas apropiadas.

¿Por qué es tan importante aprender a mover a las personas mayores?

La voluntad de garantizar el bienestar de nuestros seres queridos es algo inherente al ser humano, pero las técnicas para llevar a cabo con éxito esta labor no lo son. Cuidar de una persona dependiente exige formación, experiencia y dedicación. Sólo mediante este proceso de aprendizaje podemos asegurar que todo el afecto y respeto que sentimos hacia nuestros mayores se manifieste también en el trato que les ofrecemos.

Aprender las reglas básicas sobre las movilizaciones de mayores para realizar cambios posturales, técnicas de traslado y ergonomía postural es imprescindible para los cuidadoras de personas dependientes. Esta actividad es una parte del cuidado que se realiza de forma constante y es esencial para el cuidador o cuidadora tener conocimientos sobre movilizaciones y transferencias.

La decisión de atender a un anciano en el propio domicilio es muy loable por parte de la familia, pero conlleva algunas prácticas con las que normalmente no se está familiarizado. Es responsabilidad de los cuidadores estar al corriente de las técnicas de movilización y traslado a fin de proporcionar a la persona dependiente la comodidad, la seguridad y la atención necesarias para el desarrollo de sus rutinas.

Tipos de movilización y consejos para su ejecución

Las reglas básicas en la realización cambios de posturales, las técnicas de traslado y la ergonomía postural se extienden a todas las actividades diarias. Desde primera hora de la mañana y hasta el último momento de la noche se van sucediendo una serie de prácticas que garantizan la consecución exitosa de las tareas cotidianas.

Estas maniobras habituales en la movilización y transferencia de las personas mayores se pueden dividir en tres grandes grupos:

Movilizaciones de mayores en la habitación:

  • Para levantarse de la cama
  • Para rodar sobre la cama
  • Para sentarse en la cama

Movilizaciones de mayores en el baño:

  • Para bañarse
  • Para ducharse
  • Para usar el WC

Movilizaciones de mayores en cualquier lugar:

  • Para sentarse en una silla
  • Para ponerse de pie
  • Para caminar
  • Para levantarse del suelo tras una caída
  • Para entrar y salir de un vehículo

Salvo en aquellos casos en los que las capacidades motoras de la persona dependiente sean muy limitadas, la técnica de movilización más empleada en cualquiera de estos escenarios es la de la movilización manual. Se conoce con este nombre al conjunto de maniobras en las que no se emplea ningún instrumento adicional para el manejo postural de la persona salvo las manos, los brazos y el propio cuerpo del cuidador.

Es el procedimiento habitual con pacientes de poco peso o estatura que, a pesar de valerse por sí mismos, necesitan ayuda en determinadas circunstancias. Las técnicas de movilización manual varían en función del tipo de objetivo que se persiga, pero desde una perspectiva más general se puede identificar rasgos comunes a todas ellas:

  • El cuidador y el paciente se colocarán siempre lo más cerca posible el uno del otro para garantizar la seguridad de las maniobras.
  • El vestuario del cuidador ha de ser cómodo de manera que no interfiera en los movimientos a realizar.
  • El mayor debe sentirse seguro en todo momento. Tan importante es mantenerlo bien sujeto como informarle verbalmente de la maniobra que estás realizando.
  • Todos los movimientos se deben pensar antes de pasar a la acción y tras hacer una valoración de las circunstancias de cada momento.
  • El movimiento debe fluir al tiempo que transmite seguridad, confort, tranquilidad y cariño.

Los riesgos de una movilización mal ejecutada y cómo evitarlos

Muy pocas veces nos paramos a pensar en la cantidad de factores que entran en juego cada vez que salimos de la cama, que nos aseamos o que nos vestimos. Estos pequeños detalles que con frecuencia pasan inadvertidos constituyen el día a día de los cuidadores. No en vano, de ellos depende que la movilización sea un éxito y se minimicen los riesgos asociados a este tipo de maniobras.

Las dificultades existen, pero se pueden superar. En la realización de estos movimientos es habitual que los cuidadores sufran lesiones de espalda. Lesiones que requieren mucho tiempo de recuperación y los incapacitan para seguir desarrollando una función tan importante en el cuidado de personas mayores. Entre los principales factores de riesgo a los que se enfrentan los cuidadores son de destacar:

  • La falta de motivación o la pasividad de la persona a movilizar.
  • Un exceso en la carga de trabajo que pueda afectar a su capacidad de esfuerzo y concentración.
  • Una sobrecarga biomecánica que desencadene la adopción de posturas inadecuadas.

5 prácticas en la movilización y traslado de personas mayores

Aprender a cuidar es aprender a moverse. Dentro del conjunto de medidas ergonómicas que contemplan todos los manuales sobre buenas prácticas en la movilización y el traslado de personas mayores existen cinco principios posturales fundamentales:

  1. Separar los pies y flexionar ligeramente las rodillas para asegurar una posición estable y compensada.
  2. Mantener la espalda recta y utilizar la fuerza de brazos y piernas para elevar peso en lugar de forzar la columna.
  3. Posicionar los codos lo más cerca posible del tronco en el momento de la movilización para mantener el peso cerca del cuerpo.
  4. Evitar giros de espalda cuando se está cargando con el peso del paciente. La espalda no debe girar, deben hacerlo los pies.
  5. Buscar apoyos que incrementen la capacidad de ejercer fuerza a la hora de mover al paciente, por ejemplo, colocando la rodilla sobre la cama para levantarlo de esta.

Comprobaciones antes de movilizar a alguien

Consejos para la correcta movilización de adultos dependientes

  • ¿Es necesario movilizarlo?
  • ¿Requiere ayuda o tan solo supervisión?
  • ¿Les has avisado de que vas a movilizarlos?
  • ¿Cuánto pesa?
  • ¿Tienes fuerza suficiente para movilizarlo?
  • ¿Puede ayudarte alguien?
  • ¿Hay espacio suficiente?
  • ¿La superficie es deslizante? ¿Tu calzado es adecuado?

Si tras valorar la situación decides seguir adelante con la movilización, asegúrate de:

  • Nunca levantar por encima de tus hombros
  • Asegurarte de que tus pies están estables
  • Sujetar con firmeza
  • Levantar tan suavemente como sea posible

Es posible que después de plantearte estas cuestiones te hayas dado cuenta de que no cuentas con los medios necesarios para actuar de manera segura. Si has decidido que necesitas equipamiento especializado para la ejecución de las movilizaciones asesórate con un profesional de la salud o un terapeuta ocupacional antes de comprarlo. Lo más recomendable es hacer una prueba en casa y asegurarte de que adquieres el equipo que mejor se adapta a las necesidades específicas de la persona que tienes a tu cargo.

Por otro lado, no descartes recibir formación especializada en movilizaciones y transferencias. Existen cursos destinados a este propósito que te ayudarán a minimizar los riesgos para tu salud. Cursos que mejorarán tu cualificación como profesional y que te proporcionarán una formación complementaria a los diplomas en cuidados auxiliares de enfermería, siendo un recurso de gran utilidad para la práctica clínica diaria. Si hay un ámbito que es transversal a todo tipo de patologías en el área de la dependencia es precisamente este, la necesidad de movilizar y practicar transferencias en personas con capacidades limitadas.

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Visionaria estratégica, amante de la comunicación, del marketing y de las ideas nuevas. Una latinoamericana en suelo europeo preocupada por el presente de nuestros mayores y el futuro de los jóvenes, empujando de a poco el marketing al servicio de la sociedad. Me enorgullece pertenecer a la gran familia de Cuidum, donde he podido direccionar mi brújula hacia el lugar y momento correcto. Este es mi ADN con el que trabajo día a día.

4 comentarios

  1. mercedes says:

    Gran articulo para acercarse al mundo de los cuidados.
    ¿En cuidum alcalá de henares tendríais algún curso para aprender a hacer movilizaciones en el domicilio? gracias

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