Afrontar episodios agresivos en personas mayores

Afrontar episodios agresivos en personas mayores

El comportamiento agresivo de una persona mayor es una situación que puede traer numerosos problemas. Con todo, nunca se debe responsabilizar al anciano, ya que existen seguramente problemas de fondo que están provocando estos episodios. Lo mejor es siempre seguir una serie de pautas bien definidas que queremos compartir contigo aquí.

¿Por qué se produce la conducta agresiva?

Es de vital importancia tener en cuenta que la agresividad no aparece sin causa justificada. Así, es necesario dedicar unas breves palabras para que tengas en cuenta algunas situaciones que suelen esconderse detrás de estos episodios.

Por regla general, los ancianos caen en estados de tristeza y depresión debido al aislamiento social, la falta de actividad y entretenimiento o la inseguridad de comprobar que sus condición es físicas ya no son las que eran antes.

Si a esto le sumas que puede estar desarrollándose enfermedades como la demencia senil o el Alzheimer, problemas de salud que desorientarán al anciano y le harán tomar comportamientos que antes no tenía, la situación puede llegar a ser de lo más compleja.

La paciencia es clave

Según lo ya expuesto, la enfermedad, el miedo y la soledad son las principales causas de los comportamientos agresivos en ancianos. Por lo tanto, es fundamental mantener la calma y no caer en acusaciones o reproches hacia la persona que tienes delante.

Los ancianos valoran de forma muy positiva la implicación de todos sus allegados. Esto hay que tenerlo claro. En muchas ocasiones, el cuidador que se ve expuesto a los ataques agresivos de una persona mayor cae en el error de perder los nervios y pretender razonar en una discusión en la que poco hay que ganar.

Es decir, lo mejor es resistir de forma estoica los envites del anciano para no caer en una espiral de reproches que solo hará aumentar la violencia tanto física como verbal. Por lo tanto, la paciencia es fundamental en esta situación.

Alejar los sentimientos personales y aumentar el cariño

Aunque la persona que haga daño con su conducta agresiva sea un familiar muy allegado, lo más importante es mantener una distancia emocional ante las palabras que puedan salir de su boca. Hay que pensar que no es la misma persona de siempre la que nos habla, si no la enfermedad, el miedo o la frustración generada por una vejez mal enfocada.

Por supuesto, mantener una distancia emocional con la persona que se comporta de un modo agresivo no solucionará nada, solo es un consejo para minimizar el impacto emocional en el cuidador.

 

¿Qué otras medidas se pueden tomar?

Para mejorar la situación se deben tomar otras medidas como, por ejemplo, reforzar el vínculo afectivo con el anciano. Lo mejor para ello es integrar a la persona con problemas en la vida familiar de un modo activo. No basta con visitas semanales y poco más, hay que tener en cuenta sus gustos y preferencias y darle un espacio activo en la vida para que sienta que sigue siendo una persona de valor en el día a día, algo que sin duda alguna mejorará el problema.

Cambiemos la sociedad y cuidemos de nuestros mayores igual que cuidamos de nuestros pequeños. El día de mañana si tengo la suerte de envejecer deseo hacerlo manteniendo todo lo que construyo hoy, mi familia, mi hogar, mis amistades, mis aficiones... Trabajo en Cuidum para aportar mi granito de arena a la sociedad y no tener que preocuparme el día de mañana de perder parte o todo lo que con tanto esfuerzo me ha costado lograr.

3 comentarios

  1. Rosa elena says:

    Muchas gracias por la cortesía de orientarnos en nuestras profesiones. Al igual que el resto de profesionales que nos dedicamos a nuestros mayores, como gerocultora, me interesan muchísimo estos temas.
    Gracias de nuevo y un saludo

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