Enfermedades más comunes en nuestros mayores durante el invierno

Enfermedades más comunes en nuestros mayores durante el invierno

Desde un simple resfriado a una neumonía pasando por patologías tan complicadas como la gripe o la bronquitis. Sin duda, el invierno es una época complicada para las personas mayores.

Son nuestros ancianos quienes se ven expuestos a enfermedades que pueden resultar ser un gran riesgo para su salud, y desde Cuidum queremos mostrarte cuáles son las más preocupantes y darte algunos consejos para prevenirlas.

Enfermedades del aparato respiratorio

Lamentablemente es el aparato respiratorio el que se lleva la peor parte durante los meses de otoño y, especialmente, en los de invierno. En varios casos, se trata de simples patologías que para personas jóvenes o sin problemas de salud, no implican más que unos días en la cama y alguna que otra molestia, a diferencia del grado de afectación para las personas mayores.

No debes perder de vista que nuestros ancianos ya suelen tener otros problemas de salud que se ven agravados con estas enfermedades. Padecer de forma crónica del aparato respiratorio o tener alguna patología cardíaca son motivos de preocupación ante la llegada del frío, y es que un simple constipado puede desembocar una situación delicada para ellos.

Entre las enfermedades más comunes que el frío suele provocar se encuentra la gripe, como seguro ya lo sabes, el virus que la provoca es estacional, por lo que solo se manifiesta durante estos meses. Las fiebres, dificultades respiratorias y otros problemas similares son sus principales características a las que se enfrentan los ancianos. La gripe se puede evitar con una simple medicación o vacuna, por lo que recomendamos que nuestros mayores acudan a tiempo a su centro de salud para prevenir sus síntomas.

Por otro lado, la bronquitis, neumonía y otras enfermedades son mucho más comunes en esta época. Sobre todo, en el caso de la neumonía debemos poner principal atención, ya que es una de las enfermedades respiratorias más delicadas que requieren de medicación y tratamiento especial.

Es por esta razón, que nuestros ancianos necesitan desarrollar mecanismos de prevención ante ellas, algo tan simple como tener una alimentación sana y equilibrada y sobre todo evitar la exposición al frío en todo lo posible.

Otras enfermedades que hay que vigilar cuando llega el frío

Por desgracia, el aparato respiratorio no es el único que puede verse afectado por la llegada de las bajas temperaturas. Hay otras enfermedades que verán sus síntomas potenciados, siendo dos de las más problemáticas la artrosis y la artritis.

Los pacientes con estas lesiones articulares principalmente degenerativas notarán que las bajas temperaturas aumentan la sensación de dolor provocada por ambas. Además de los dolores en los huesos causados por el frío, las personas con discapacidades en sus rodillas y caderas, sienten miedo de sufrir una lesión por caerse al desplazarse y perder su equilibrio.

Tampoco hay que perder de vista la salud mental, la depresión, ansiedad o el aislamiento social se vuelven más crudos con la llegada del frío, siendo muy vulnerables ante estas épocas, por lo que siempre hay que estar pendiente de que nuestros mayores se encuentren bien anímicamente, e incluso para que no afecte su estado de salud si no se detectara a tiempo.

En resumen, el frío en las épocas de invierno y otoño, puede ser un gran enemigo para nuestros seres queridos, lo que nos tiene que hacer tomar conciencia de lo importante que es cuidarlos y hacerles llegar nuestro calor de todas las formas posibles.

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