«El mejor cuidado, para quienes más te importan»

TRABAJA COMO CUIDADORA

¿ Cuidadoras ? o ¿ cuidadores a domicilio ?

Cuidador

Muchas son las personas que nos preguntan si contratamos a cuidadores a domicilio o solo a cuidadoras. La respuesta es que sí,  que contratamos tanto a mujeres como a hombres. Lo importante es que tengan vocación por la profesión y experiencia previa y que podamos seguir trabajando para garantizar un envejecimiento digno, en casa, en las que tanto han invertido nuestros mayores para convertir esa casa en su hogar, lleno de recuerdos.

Casi el 99% de las personas que trabajan con Cuidum son mujeres y por lo tanto utilizamos el término femenino como el genérico. Es por ello que preferimos hablar de cuidadoras, en vez de cuidadores a domicilio.

Se podría decir que hasta en eso somos rebeldes, si no lo fuésemos, continuaríamos «exiliando» a nuestros mayores de su hogar, cuando en el 80% de los casos o más, se puede evitar.  Ahora, desde hace unos años, cuando en Cuidum comenzamos esta maravillosa aventura, hay otra opción y te contamos las ventajas.

Cuidadoras y cuidadores a domicilio

       1. Precio:

El precio medio de una residencia privada en España es de 1800 €/mes. Cantidad que incluye principalmente alojamiento, comida, atención sanitaria.

Los cuidadores a domicilio internos y las cuidadoras a domicilio internas, son más económicos y cuentan con experiencia, son contratados de forma legal por la familia e incluye el coste de la seguridad social.

Sin duda, por precio es más rentable. Además, si conoces las residencias, sabrás que a los trabajadores les hacen cuidar a muchas personas a la vez, normalmente más de las que desearían y por contra, con nosotros, tendrás una persona cuidando de tu familiar en exclusiva.

Cuidum siempre recomienda a la familia pagar lo máximo posible a la cuidadora o al cuidador. Nosotros, vamos a garantizar que el precio siempre sea como mínimo igual o que esté por encima de lo que marca la ley, que es lo recomendable.

El trabajo como cuidadora o cuidador es muy sacrificado y se debe compensar económicamente.

2. Ratio cuidador – paciente

En las residencias de mayores, aunque existen diferencias entre comunidades autónomas, en el decreto encontramos que para el paciente asistido un ratio habitual de el de 0,35 por paciente. Y no necesariamente hablamos de personal auxiliar de enfermería dedicado a los cuidados básicos, sino que esta cifra puede incluir a otros profesionales, de forma que la cifra de cuidadores por paciente estaría incluso por debajo.

Los cuidadores a domicilio disponen de plena atención para el cuidado de sus personas mas queridas.

3. Turnos de ducha, turnos de levantar y acostar

 Ante esa carencia de personal para el cuidado es común que en las residencias se formen colas para acostarse, es tristemente común que en las residencias el turno de noche levante antes del amanecer a los primeros mayores, incluso les duchen a las 06 de la madrugada.

 Por supuesto esto sería impensable con los cuidadores a domicilio.

4. Sujeciones físicas o químicas

El ratio de cuidadores insuficiente deriva en la incapacidad para garantizar la seguridad de los mayores. Por sus demencias o estados de desorientación los mayores pueden levantarse de sus sillas o de sus camas en medio de la noche sin supervisión y sufrir caídas. Para evitarlo, en el entrono residencial se produce un uso abusivo de las sujeciones físicas, tanto en las sillas como en las camas. Y un uso abusivo de las llamadas “sujeciones químicas”, medicamentos que les mantienen adormecidos.

Las sujeciones, cuando tienes permanentemente un cuidador junto a ti son evitables o cuanto menos se minimizan. Ésta es la realidad del cuidado domiciliario.

5. Uso precoz del pañal.

 Por los mismos motivos anteriormente expuestos en las residencias no pueden llevar al baño a los mayores dependientes siempre que lo necesitan, de forma que se cae en un uso precoz del pañal por motivos organizativos.

De nuevo es un problema que no existe en el cuidado domiciliario. En casa se puede garantizar que la persona vaya al servicio cuando lo necesite.

6. Síndrome de estar quemado del cuidador

Sin poner en duda la calidad humana y profesional de los cuidadores residenciales, dadas las difíciles condiciones en las que trabajan, con cargas asistenciales muy por encima de lo que debiera… los cuidadores residenciales son objeto del síndrome de estar quemado como demuestran múltiples estudios.

 Una cuidadora domiciliaria, si bien tiene que asumir sola grandes cargas y responsabilidades, trabaja en un entorno menos hostil donde puede preservar la calidad en el trato siempre que reciba el apoyo de la familia.

También cabe destacar que en Cuidum disponemos de psicólogos que median entre la familia y la cuidadora y que se encargan de ayudar para que no llegue a producirse este síndrome.

 7. Cuidadores a domicilio de enfermería

 Si bien en las residencias hay profesionales de enfermería y médicos – no en todas a tiempo completo – siendo éste un argumento habitual para decantarse por la institucionalización, vivimos en un país con una ejemplar red de atención primaria. Una persona atendida en su casa puede recibir las atenciones de enfermería a domicilio que le son proporcionadas por el centro de salud de su área y en caso de urgencia puede llamar al servicio de Ayuda médica Urgente.

 Respecto a la rehabilitación es bueno saber que el personal de fisioterapia raramente está contratado a tiempo completo y que la rehabilitación en las residencias se reduce a muy pocas horas a la semana y normalmente en clases grupales y no personalizadas. En muchas residencias, la existencia de piscinas o grandes gimnasios juega el papel de decorados de marketing más que salas que tengan gran uso entre los residentes.

8. Desarraigo

 El traslado a una residencia somete a la persona a una situación adaptativa muy compleja en un momento de su vida dónde su capacidad para adaptarse está mermada. El desarraigo de su hogar, de sus espacios conocidos y habituales, la pérdida de su intimidad y sus rutinas… todo ello conduce en muchos casos a un deterioro cognitivo precoz y a un estado de desorientación.

Permitir que las personas envejezcan su propia casa con los cuidados domiciliarios apropiados es garantizar su bienestar.

 

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  1. Hola buenas tardes yo trabajo cuidando personas mayores. Y me gusta mi trabajo trabajo con amor ,por qué todos llegaremos a la vejez y me gustaría que me traten bien,siempre pienso y digo yo trato como me gustaría que me tratarán a mi …com cariño,sobre todo paciencia…

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