«El mejor cuidado, para quienes más te importan»

TRABAJA COMO CUIDADORA

Ansiedad

Cuidados generales

La ansiedad común y transitoria es una respuesta del cuerpo humano ante diversas situaciones que se salen de lo regular. No obstante, se puede llegar a sentir en situaciones tan normales como salir de casa y tocar objetos aparentemente sucios.

Explicamos que, en efecto, es una respuesta que involucra a todo el cuerpo humano por el hecho de que comienza con estímulos -detonantes del trastorno- y termina con síntomas tales como pánico y sudoración. Vale la pena aclarar que no siempre estos detonantes son físicos, sino que pueden también estar relacionados con simples ideas y pensamientos percibidos como potencialmente peligrosos en la mente del individuo.

Tener uno o varios episodios a lo largo de nuestra vida es completamente normal. Sin embargo, es preciso velar cuando la frecuencia de estos aumenta progresivamente y se sale de lo ordinario. En este punto es importante buscar ayuda pues podría tratarse de un trastorno serio.

Trastorno clínico

Se trata de una sensación intensa y repetitiva que compromete severamente el estado emocional del paciente. Normalmente, los estímulos son los mismos a los que están sometidas la mayoría de las personas, solo que en este caso la respuesta ante el estímulo se multiplica, resultando un exagerado episodio de estrés.
Este estrés, por supuesto, se refleja en la conducta y en el aspecto físico en forma de gesticulación e incluso tips nerviosos.

El trastorno cala profundamente en la cotidianidad del individuo, afectando rutinas en sociedad como un paseo entre amigos o la asistencia a su puesto de trabajo por temores anticipados.

Existen factores como los de nivel ambiental, biológico y social que son responsables de la enfermedad patológica presente en nuestras sociedades. Del mismo modo, se ha citado la predisposición genética individual como causa del trastorno.

Sea como sea, este trastorno se presenta en un sinnúmero de matices, desde los que aparentan ser más manejables tales como estrés postraumático y fobias específicas hasta aquellos de avanzado tratamiento como trastorno obsesivo compulsivo y generalizado.

Síntomas de ansiedad

Hay una variedad de signos frecuentes en el trastorno. Se dividen en síntomas físicos y conductuales o psicológicos.

Entre los síntomas físicos tenemos:

– Dificultad para respirar o disnea.
– Sudoración excesiva en áreas como rostro y manos.
– Sequedad en la boca por poca salivación.
-Mareos, sensación de inestabilidad al estar de pie.
– Dolor de cabeza intenso, dolor muscular, temblores.
– Trastorno digestivo circunstancial como vómitos, náuseas, reflujo o diarrea.
– Hiperventilación o respiración rápica por pánico.
– Taquicardia, pálpitos, aumento de la frecuencia cardíaca.

Entre los síntomas conductuales o psicológicos tenemos:

– Preocupación excesiva.
– Dificultad para comunicarse.
– Pérdida de atención y concentración.
– Irritabilidad, inquietud e inestabilidad mental.
– Miedo excesivo a situaciones que le hacen perder el control.
-Necesidad de evitar detonantes del trastorno como salir de casa, hablar en público y relacionarse.

Tipos de ansiedad

Como la ansiedad no se limita a una situación de origen sino que son varios los factores que la generan, se ha dividido en tipos según sus implicaciones, características y síntomas.

-Las fobias generan síntomas cuando se está expuesto a un elemento al que se tiene miedo. También podría hablarse de una situación que provoque mucho temor en el individuo, que le impide razonar correctamente y origine pánico general. Las fobias son muy variadas, desde a lugares reducidos, a espacios abiertos, a animales, a personajes de ficción y a determinados escenarios.

-Agorafobia, por ejemplo, puede ser considerada como un tipo de fobia en específico donde la persona teme a espacios abiertos o llenos de gente, donde necesariamente estará expuesto, indefenso y en situación de vergüenza pública.

-Existe un tipo del trastorno que es causado por enfermedades. De modo que si padeces de ansiedad patológica se deberán descartar padecimientos endocrinos, respiratorios, metabólicos, cardíacos, entre otros, que pudieran ser los responsables.

-El trastorno de pánico es otro tipo inducido ya sea por traumas pasados o por pensamientos constantes de peligro. Este pánico es muy frecuente, puede ocurrir en cualquier momento y viene cargado de fuertes preocupaciones para el individuo. Los síntomas físicos más comunes son la hiperventilación y palpitaciones.

-La fobia social es un trastorno que comprende episodios de miedo excesivo y evasión a las personas. En específico, a las situaciones de interacción donde quien lo padece se siente vulnerable, juzgado y constantemente supervisado por otros, lo que naturalmente provoca pánico.

-El trastorno como consecuencia del consumo de drogas está relacionado con la dependencia a sustancias tóxicas y el vacío que dejan tratamientos de limpieza en los pacientes. La abstinencia puede provocar estrés, irritabilidad y ganas excesivas de consumir nuevamente.

-Trastorno obsesivo compulsivo, padecimiento que por sí solo genera estrés gracias a los pensamientos que inundan la mente de quien lo padece, como comprobar varias veces un mismo asunto. Muchas actividades rutinarias llegan a convertirse en una verdadera obsesión, por lo que se ponen en práctica diversos rituales como asearse las manos, cerrar las ventanas varias veces o trapear repetidamente un área de las baldosas.

Presencia en adultos mayores

Este trastorno también puede visualizarse desde una perspectiva generalizada, donde la preocupación y el pánico son exagerados en situaciones cotidianas. En muchos casos, las circunstancias no representan ningún peligro para el paciente. Esta clasificación del trastorno puede presentarse en adultos mayores cuando sus familiares necesitan hacer que se queden solos en casa durante unos minutos.

Normalmente, el sentimiento percibido es de abandono, lo que genera una respuesta muy exagerada y evidentes episodios de estrés.

Por otro lado, las personas mayores pueden tornarse ansiosas ante la idea de trasladarse desde sus viviendas familiares a residencias de cuidados. El estrés comienza cuando se anida la idea de no volver a ver a sus seres queridos o, por lo menos, no en la frecuencia deseada. Además, signos de pánico e irritabilidad pueden aparecer ante la amenaza de enfrentarse a este sitio completamente nuevo, con personas desconocidas, cargando con expectativas poco positivas del lugar.

Apoyo médico: riesgos y prevención

Es un error confundir los episodios normales de la ansiedad con el trastorno clínico asociado a una pérdida importante de la calidad de vida. Por ello, es fundamental diferenciar ambos escenarios para identificar cuando se trata de un problema real.

Quizá el riesgo más frecuente es la aparición de la gran cantidad de síntomas antes mencionados, todos desencadenados por episodios ansiosos que no han sido debidamente controlados. La depresión también es factor de riesgo ya que estos momentos de pánico, estrés y alteración pueden interferir severamente en las emociones humanas.

Nuevamente, cabe destacar la indiscutible pérdida de calidad de vida de los pacientes por efecto de episodios paralizantes y de difícil manejo por cuenta propia. Las terapias de apoyo e inserción en actividades corrientes son necesarias a fin de volver a contemplar las relaciones humanas y erradicar ciertos temores.

Como parte de las medidas de prevención, recomendamos solicitar ayuda familiar y profesional ante crisis de este tipo imposibles de controlar. La atención médica es indispensable para descartar enfermedades que causen el trastorno y recibir el tratamiento más adecuado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

También te puede interesar

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies